sábado, 13 de noviembre de 2010

Lectura 3

FAMILIAS DISFUNCIONALES: 
  CARACTERISTICAS
 La familia es el lugar en donde los seres humanos aprenden mucho sobre sí mismos y también es el lugar en donde se reflejan las crisis que vive la sociedad. De lo que recibimos en nuestra familia depende en gran parte el grado de nuestra salud emocional. Las familias son sistemas sociales, y, como ocurre en todo sistema, siguen reglas propias. Las reglas de cada familia nos dan la pauta para saber si es una familia funcional o disfuncional. Se clasifica según el tipo de relaciones que existen entre los diferentes miembros que la integran. Si los miembros son individualmente sanos y sus relaciones son buenas, la familia será funcional. Aquí la relación más importante es la del matrimonio. Si el matrimonio es sano y funcional la familia será una familia con las mismas características y viceversa.
 Una familia disfuncional consiste en un núcleo social o célula social donde el desarrollo del potencial de sus integrantes se ve afectado negativamente, debido a relaciones o situaciones conflictivas en esta célula.
 Las familias disfuncionales mantienen muchos secretos. Se ha dicho que las familias están enfermas en proporción a los secretos que guardan. Esto sucede porque no se puede trabajar para quitar algo que está oculto. Sólo sacando a la luz cada situación es que podemos superarla. Los secretos son aquellas cosas de las cuales estamos avergonzados: suicidios, adulterios, fraudes, abortos, adicciones, etcétera. Es inobjetable que todo lo que se mantiene oculto tiene poder sobre nosotros, porque genera defensas inconscientes. No se puede sanar lo que no se conoce, ni tampoco lo que no se acepta. Tenemos aquí la causa de que lleguen a perpetuarse patrones enfermos por generaciones. La única forma de acabar con estos aspectos disfuncionales es sacarlos a la luz delante de las personas adecuadas y pedir ayuda.
 Las reglas de la familia disfuncional, según psicólogos son:
   Control. Debemos controlar los sentimientos y el comportamiento en todo momento. Este es el mecanismo de defensa más importante.
   Perfeccionismo. Tenernos que hacer todo "bien". El miedo de no cumplir lo que se espera de nosotros es la motivación principal. Se vive pendiente de la imagen.
   Culpabilizar. Cuando las cosas no salen como las planeamos nos culpamos o culpamos a los otros. Esto mantiene el equilibrio de la familia disfuncional cuando no sirve el control.
   No se puede hablar. Esta regla prohíbe la libre expresión de cualquier sentimiento, necesidad o deseo. Nadie habla de su soledad ni de sus problemas.
   No se pueden cometer errores. Los errores implican vulnerabilidad. Esto no se permite y hay que encubrir toda falta a como dé lugar, para no ser objeto de crítica.
   No se puede confiar. No debemos esperar nada de las relaciones con los demás. Las personas no son confiables. Ni los padres ni los hijos tienen satisfechas sus propias necesidades. El círculo de la desconfianza se perpetúa.
 A estas reglas podemos agregar lo que se llama "pedagogía venenosa". Son las reglas que se detecta en las familias disfuncionales:
   Los adultos son los dueños del niño dependiente.
   Ellos determinan en forma absoluta (como si fueran Dios) lo que está bien y lo que no.
   Cuando los padres se enojan, los niños son los responsables.
   Los padres siempre deben ser protegidos en su imagen.
   Los sentimientos afirmativos del niño son una amenaza para el adulto y hay que evitarlos.
   La voluntad del niño debe ser "domada" cuanto antes.
 La "pedagogía venenosa" se llama así, porque acaba con la autoestima del niño y con su espontaneidad, a la vez que justifica los abusos de los padres.
 Otra de las características de la familia disfuncional es que no se viven las cinco libertades del ser humano.
   La libertad de ver y percibir, de pensar, la libertad de sentir, la libertad de desear y escoger y la libertad de imaginar.
 Estas libertades suponen la aceptación y la integración real de la persona y por eso se dan en un clima de buena comunicación. La comunicación adecuada es otro de los elementos básicos de la familia funcional.
 Cuando la familia es disfuncional, los individuos que la forman son iniciados desde muy temprana edad en la adicción a través de los estilos de relación que en este sistema se van creando.
 Como resultado de esta disfuncionalidad, es que se pueden explicar en parte fenómenos como el alcoholismo, la violencia intrafamiliar, la drogadicción y la delincuencia. Disfuncional se refiere literalmente a "que no funciona", y no se refiere a una determinada estructura, ya que en la actualidad hay muchas formas de familia, las cuales pueden llegar a ser todas funcionales (solo una madre o un padre con su hijo, unión de parejas divorciadas con sus propios hijos, etc.)
 En el momento que las cualidades de grupo que conforma a la familia restringen las capacidades de crecimiento y desarrollo de sus miembros, ya se habla de una disfuncionalidad, en términos de sus necesidades materiales, intelectuales y afectivas. O sea en una familia sana y funcional, sus integrantes deben sentirse y tener la posibilidad de realización, de relacionarse con los demás, poder expresarse mostrando afecto y empatía.
FAMILIA FUNCIONAL Y DISFUNCIONAL
1 - Características de una Familia Funcional y Sana
   * Cada miembro es respetado por su individualidad y posee el mismo valor como persona
   * Cada miembro es motivado a desarrollarse como un individuo único. Los miembros pueden ser diferentes uno de otro y no son presionados a conformarse.
   * Los padres hacen lo que dicen y son consistentes.  Son buenos modelos a seguir.
   * La comunicación es directa, y se motiva la honestidad entre los miembros.
   * Se enseña a los miembros a desarrollar y expresar sus sentimientos, percepciones, necesidades, etc.
   * Cuando se presentan problemas, se discuten y se desarrollan soluciones.
   * Problemas mayores tales como alcoholismo, compulsiones o abuso son reconocidos y tratados.
   * Los miembros pueden satisfacer sus necesidades dentro de la familia.
   * Los roles familiares son flexibles.
   * Las reglas familiares son flexibles, pero se espera responsabilidad.
   * La violación de los derechos o valores de otros causa culpabilidad. Los miembros se responsabilizan por su comportamiento personal y sus consecuencias.
   * Se motiva el aprendizaje; los errores se perdonan y son vistos como parte del proceso de aprendizaje.
   * La familia no está completamente cerrada en sus interacciones internas, ni está completamente abierta al mundo exterior.
   * La familia apoya a cada miembro individual.
   * Los padres no son infalibles ni todo poderosos; negocian y son razonables en sus interacciones.
2 - Características de una Familia Disfuncional y No Sana
   * Los miembros no son respetados como individuos únicos y de igual valor que los otros miembros.
   * Los miembros son desalentados de ser únicos o diferentes de otros en la familia. Con frecuencia se requiere conformidad.
   * Los padres no dan seguimiento y son inconsistentes. No son buenos modelos a seguir.
   * Se desalienta tanto la comunicación como la honestidad. Prevalecen la negación y el engaño.
   * Cuando se presentan problemas, se mantienen escondidos, y al miembro con el problema se le avergüenza para que mantenga silencio. Los problemas mayores se niegan y de esta manera permanecen sin resolver. Se alienta a los miembros a mostrar una buena cara al mundo.
   * Las necesidades de los miembros no se satisfacen dentro de la familia. Se desalienta el pedir favores o satisfacer necesidades.
   * Los roles familiares son rígidos e inflexibles.
   * Las reglas familiares son rígidas y las infracciones o son ignoradas o castigadas severamente. Las respuestas son inconsistentes.
   * Los miembros son culpados y avergonzados continuamente; no se responsabilizan fácilmente por su comportamiento personal y sus consecuencias.
   * Los errores son criticados severamente. Se espera que los miembros siempre estén "en lo correcto" o "sean perfectos". No se enseña a los miembros -deben aprender solos y esperar la crítica si no hacen las cosas correctamente.
   * La familia es abierta en extremo en las interacciones internas de los miembros o cerrada en extremo al mundo exterior.
   * La familia apoya inconsistentemente a los miembros individuales; sin embargo, se espera en todo momento el apoyo individual a la familia.
   * Los padres son infalibles y todo poderosos. Enseñan al niño que ellos siempre están en control y no deben ser cuestionados. Los niños no tienen el derecho a no estar de acuerdo.
4 - FAMILIA FUNCIONAL
La familia funcional presenta las siguientes características:
Límites: La función de estos, es marcar una diferenciación entre los subsistemas y su definición es fundamental para el buen funcionamiento de la familia. Existen buenos límites generacionales cuando los padres se comportan como padres y los hijos como hijos. La claridad de los límites es un parámetro muy útil en la valoración del funcionamiento familiar. Aquí existe entre sus miembros lealtad suficiente para mantenerlos unidos con flexibilidad a pesar de las diferencias individuales, se estimula el desarrollo personal y se respeta la autonomía. Se pueden diferenciar estos límites en tres tipos:
Límites o Fronteras Externas, claras y permeables, lo cual permite que la familia y sus miembros puedan intercambiar información con otros sistemas sociales, al mismo tiempo que desarrollen su sentido de pertenencia.
Límites o Fronteras entre subsistemas, claras, de modo que se puedan llevar a cabo las funciones específicas de cada subsistema, al mismo tiempo que se fortalece la jerarquía y se transmiten las reglas de socialización.
Límites o Fronteras Individuales bien definidas, de tal manera que cada uno de los miembros de la familia llegue a desarrollar un sentido propio de individuación y autonomía, para desenvolverse en el mundo exterior, al mismo tiempo que perciban a los demás como fuentes de apoyo y aceptación. Donde no se limite la independencia, ni haya una excesiva individualidad.
La Jerarquía deberá estar en los padres o tutores, los cuales tendrán la función de brindar un ambiente de seguridad a sus hijos. Además, deberá ser clara y consistente a fin de evitar problemas entre los diferentes miembros que integran cada subsistema familiar. En este indicador debe de analizarse la jerarquía o distancia generacional que puede darse de una manera horizontal (cuando se tiene el mismo poder) o de una manera vertical (cuando hay diferentes niveles de jerarquía). En la relación de esposos debe de existir un sistema de jerarquía horizontal y en la relación de padre-hijos debe de ser vertical. (Esto mientras exista la tutela de los padres) La distribución funcional de la autoridad requiere que ésta quede bien definida en cada contexto de la vida familiar. Lo deseable es que la jerarquía más alta sea compartida flexiblemente por los padres en las proporciones que ellos decidan.
Los Roles tendrían que presentar una adecuada fluidez y capacidad para el intercambio de funciones, así como un genuino deseo de compartir algunas de ellas. Aquí las tareas o roles asignados a cada miembro están claros y son aceptados por éstos. Es necesario que exista flexibilidad y complementariedad de roles o sea, que los miembros se complementen recíprocamente en el cumplimiento de las funciones asignadas y éstas no se vean de manera rígida.
La funcionalidad de los roles depende de su consistencia interna, la cual existe si cada miembro se ve a sí mismo como lo ven los demás y hay acuerdo sobre lo que se espera de él. Se requiere que sean suficientemente complementarios para que funcione bien el sistema, es importante que faciliten el funcionamiento del grupo y que sean aceptados y actuados de común acuerdo, que haya flexibilidad en su asignación de manera que se puedan realizar ajustes periódicos en caso necesario como sucede ante los cambios ambientales (tareas del desarrollo: “Ciclo vital familiar” y de enfrentamiento o crisis familiares no transitorias o paranormatívas).
La Comunicación clara, coherente, directa y asertiva tendría que ser la norma dentro de la familia, de manera que permitiera la negociación y resolución de problemas, además de brindar un marco para el desarrollo de la capacidad necesaria para lograr un equilibrio entre la proximidad y la distancia. Para el correcto desempeño de los roles y la realización de las tareas propias de la vida de la familia se requiere de la comprensión mutua, es decir, que los mensajes intercambiados sean claros, directos y suficientes y quienes los reciben lo hagan con apertura y buena disposición para evitar distorsiones. Es decir, una comunicación funcional es a la vez clara, específica y honesta. Una familia funcional se diferencia de otra disfuncional en el manejo que hace de sus conflictos, no en la presencia o ausencia de estos.
Las Reglas serían, en su mayor parte, explícitas y renegociadas a medida que la familia pasa a través de las diversas etapas del ciclo vital, de manera que permitan el desarrollo familiar y la individuación de sus miembros.
Las Coaliciones, éstas no se presentarían en una familia funcional.
Las Alianzas de tipos inflexibles o rígidos tampoco se presentan en una familia funcional.
La Flexibilidad o Adaptabilidad que garantizan el desarrollo y coevolución de sus miembros, al mismo tiempo les da un sentido de pertenencia y estabilidad ante los problemas internos y externos a los que se va enfrentando. Los dos tipos de tareas del desarrollo (ciclo vital familiar y de enfrentamiento o crisis familiares no transitorias o paranormatívas) requieren en gran medida de la capacidad de adaptación, ajuste y equilibrio de la familia para lograr que ésta sea capaz de desarrollarse y enfrentar los momentos críticos de una manera adecuada y mantener el equilibrio en sus miembros. No se puede hablar de funcionalidad familiar como algo fijo y estable, sino como un proceso móvil en ajuste constante.
Esta dimensión se encuentra íntimamente relacionada con la comunicación y permea todas las facetas de la estructura familiar. Se requiere de flexibilidad para respetar las diferencias individuales y facilitar la adaptación del sistema ante las demandas de cambio,
RESUMEN: En este trabajo se hace un análisis de los principales indicadores del funcionamiento familiar y la importancia de éste para un estado adecuado de salud en la familia y sus miembros, y se hace énfasis en la necesidad de un enfoque sistémico a la hora de estudiar los problemas de la familia y su interacción recíproca. Se exponen algunos de los indicadores que nos permiten valorar el funcionamiento familiar.
 Mediante este trabajo queremos hacer un enfoque de la familia partiendo del criterio de funcionalidad de ésta, al considerar el hecho de que una familia con un funcionamiento adecuado, o familia funcional, puede promover el desarrollo integral de sus miembros y lograr el mantenimiento de estados de salud favorables en éstas. Así como también que una familia disfuncional o con un funcionamiento inadecuado, debe ser considerada como factor de riesgo, al propiciar la aparición de síntomas y enfermedades en sus miembros.
Para reafirmar este criterio queremos apoyarnos en el concepto de salud brindado por la OMS donde se concibe ésta no sólo como ausencia de síntomas sino también el disfrute de un bienestar psicológico y social.
Para poder hablar de estado de salud adecuado es necesario tener en cuenta el modo de vida del individuo y por tanto, sus condiciones y su estilo de vida. Por lo general, el hombre pertenece, vive y se desarrolla dentro del grupo social primario denominado "familia" y de ahí que consideramos muy importante también para su salud, su modo de vida familiar.2
La familia como grupo social debe cumplir 3 funciones básicas que son: la función económica, la biológica y la educativa, cultural y espiritual3 y es precisamente éste uno de los indicadores que se utilizan para valorar el funcionamiento familiar, o sea, que la familia sea capaz de satisfacer las necesidades básicas materiales y espirituales de sus miembros, actuando como sistema de apoyo.
Sin embargo, para hacer un análisis del funcionamiento familiar, creemos necesario verlo con una perspectiva sistémica, pues la familia es un grupo o sistema compuesto por subsistemas que serían sus miembros y a la vez integrada a un sistema mayor que es la sociedad.
El nexo entre los miembros de una familia es tan estrecho que la modificación de uno de sus integrantes provoca modificaciones en los otros y en consecuencia en toda la familia. Por ejemplo: la enfermedad de uno de sus miembros altera la vida del resto de los familiares quienes tienen que modificar su estilo de vida para cuidar al familiar enfermo.
Concebir a la familia como sistema implica que ella constituye una unidad, una integridad, por lo que no podemos reducirla a la suma de las características de sus miembros,5 o sea, la familia no se puede ver como una suma de individualidades, sino como un conjunto de interacciones. Esta concepción de la familia como sistema, aporta mucho en relación con la causalidad de los problemas familiares, los cuales tradicionalmente se han visto de una manera lineal (causa-efecto) lo cual es un enfoque erróneo, pues en una familia no hay un "culpable", sino que los problemas y síntomas son debidos precisamente a deficiencias en la interacción familiar, a la disfuncionalidad de la familia como sistema. El funcionamiento familiar debe verse no de manera lineal, sino circular, o sea, lo que es causa puede pasar a ser efecto o consecuencia y viceversa. El enfoque sistémico nos permite sustituir el análisis causa-efecto por el análisis de las pautas y reglas de interacción familiar recíproca, que es lo que nos va a permitir llegar al centro de los conflictos familiares y por tanto a las causas de la disfunción familiar.
Siempre cuando aparece un síntoma, como podría ser la enuresis en un niño o la descompensación de una enfermedad crónica, este puede ser tomado como un indicador de una disfunción familiar y hay que ver al paciente no como el problemático, sino como el portador de las problemáticas familiares.6
A la hora de hablar de funcionamiento familiar encontramos que no existe un criterio único de los indicadores que lo miden. Algunos autores plantean que la familia se hace disfuncional cuando no se tiene la capacidad de asumir cambios, es decir, cuando la rigidez de sus reglas le impide ajustarse a su propio ciclo y al desarrollo de sus miembros. Otros autores señalan como características disfuncionales la incompetencia intrafamiliar y el incumplimiento de sus funciones básicas.7
De manera general recomendamos como indicadores para medir funcionamiento familiar los siguientes:
   1. Cumplimiento eficaz de sus funciones: (económica, biológica y cultural-espiritual).
   2. Que el sistema familiar permita el desarrollo de la identidad personal y la autonomía de sus miembros: Para hacer un análisis de este indicador hay que tener en cuenta los vínculos familiares que intervienen en la relación autonomía -pertenencia. En muchos casos familiares, para mostrar lealtad, hay que renunciar a la individualidad y este conflicto se puede ver tanto en las relaciones padre -hijo, como en las de pareja o sea generacionales e intergeneracionales.
Cuando la familia exige una fusión o dependencia excesiva entre sus miembros limita la superación y realización personal e individual de éstos, pero por el contrario, cuando la relación familiar es muy abierta y defiende mucho la individualidad, tienden a anularse los sentimientos de pertenencia familiar.8 Para que la familia sea funcional hay que mantener los "límites claros" (fronteras psicológicas entre las personas que permiten preservar su espacio vital) de manera tal que no se limite la independencia, ni haya una excesiva individualidad para poder promover así el desarrollo de todos los miembros y no se generen sentimientos de insatisfacción o infelicidad.
   3. Que en el sistema familiar exista flexibilidad de las reglas y roles para la solución de los conflictos: Aquí hay que analizar los vínculos familiares que intervienen en la relación asignación-asunción de roles, o sea, aquellas pautas de interacción que tienen que ver con lo que se debe y no se debe hacer y con las funciones, deberes y derechos de cada miembro del grupo familiar.
Se considera una familia funcional cuando las tareas o roles asignados a cada miembro están claros y son aceptados por éstos. Es importante también para que la familia sea funcional que no haya sobrecarga de rol que puede ser debido a sobre exigencias, como podría ser en casos de madres adolescentes o de hogares monoparentales y también se deben a sobrecargas genéricas o por estereotipos genéricos que implican rigidez en cuanto a las funciones masculinas y femeninas en el hogar.
Otra condición necesaria para que funcione adecuadamente la familia es que exista flexibilidad o complementariedad de rol o sea, que los miembros se complementen recíprocamente en el cumplimiento de las funciones asignadas y éstas no se vean de manera rígida.
También en este indicador debe analizarse la jerarquía o distancia generacional que puede darse de una manera horizontal (cuando se tiene el mismo poder) o de una manera vertical (cuando hay diferentes niveles de jerarquía).10 Por ejemplo, en la relación matrimonial debe existir un sistema de jerarquía horizontal y en la relación padre-hijos debe ser vertical (cuando se encuentra bajo la tutela de los padres).
La familia se hace disfuncional cuando no se respeta la distancia generacional, cuando se invierte la jerarquía, (por ejemplo: la madre que pide autorización al hijo para volverse a casar) y cuando la jerarquía se confunde con el autoritarismo.
   4. Que en el sistema familiar se dé una comunicación clara, coherente y afectiva que permita compartir los problemas: Cuando hablamos de comunicación distorsionada o disfuncional, nos referimos a los dobles mensajes o mensajes incongruentes o sea, cuando el mensaje que se trasmite verbalmente no se corresponde o es incongruente con el que se trasmite extra verbalmente o cuando el mensaje es incongruente en sí mismo y no queda claro.
Por lo general, cuando en la comunicación hay dobles mensajes es porque hay conflictos no resueltos, por lo que las dificultades en la comunicación pueden verse más bien como consecuencia de las disfunciones entre otros vínculos familiares, como las reglas, roles, jerarquías, etc., aunque no se debe olvidar que todas ellas funcionan de manera circular.
   5. Que el sistema familiar sea capaz de adaptarse a los cambios: La familia funciona adecuadamente cuando no hay rigidez y puede adaptarse fácilmente a los cambios. La familia es un continuo de equilibrio-cambio. Para lograr la adaptación al cambio, la familia tiene que tener la posibilidad de modificar sus límites, sus sistemas jerárquicos, sus roles y reglas, en fin, de modificar todos sus vínculos familiares, pues no son independientes unos de otros. Consideramos que este indicador de funcionamiento o sea, la capacidad de adaptación es uno de los más importantes, no sólo porque abarca todo el conjunto de vínculos familiares, sino también por el hecho de que la familia está sometida a constantes cambios porque tienen que enfrentar constantemente 2 tipos de tareas que son las tareas de desarrollo (son las tareas relacionadas con las etapas que necesariamente tiene que atravesar la familia para desarrollarse a lo cual se le denomina "ciclo vital") y las tareas de enfrentamiento (que son las que se derivan del enfrentamiento a las llamadas crisis familiares no transitorias o paranormativas).
Ambos tipos de tareas requieren en gran medida de la capacidad de adaptación, ajuste y equilibrio de la familia para lograr que ésta sea capaz de desarrollarse y enfrentar los momentos críticos de una manera adecuada y mantener el equilibrio psicológico de sus miembros.
Para concluir queremos enfatizar que no se puede hablar de funcionalidad familiar como algo estable y fijo, sino como un proceso que tiene que estarse reajustando constantemente.  Si la familia establece estrategias disfuncionales ante las situaciones de cambio, como la rigidez y la resistencia, esto provoca una enquistación de los conflictos y por tanto, comienzan a aparecer síntomas que atentan contra la salud y el desarrollo armónico de sus miembros.
Por lo tanto, la principal característica que debe tener una familia funcional es que promueva un desarrollo favorable a la salud para todos sus miembros, para lo cual es imprescindible que tenga: jerarquías claras, límites claros, roles claros y definidos, comunicación abierta y explícita y capacidad de adaptación al cambio.
        FAMILIAS DISFUNCIONALES:
Las familias cumplen un rol determinante a la hora de la formación de la personalidad de una persona y fundamentalmente de la solidez de el autoestima.
Las creencias con que uno niño se forma dentro de ellas se da por la forma en que fueron criados dentro de las mismas.
Algunas reglas paternas causan en los niños vergüenza y culpa. El psicólogo Gersen Kaufman, define a la vergüenza como: “Una enfermedad del alma. La más estremecedora experiencia que el ego, puede sentir como humillación o cobardía o como un sentimiento de derrota para enfrentar con éxito los retos. La vergüenza es una herida que se siente desde el interior, separándonos de nosotros mismos y de los demás.”
Según este autor la vergüenza es la responsable de la mayoría de los estados internos perturbados que niegan la vida plena humana.
        La vergüenza se encuentra en el corazón de nuestra herida y difiere enormemente del sentimiento de culpa. La culpa dice: he hecho algo malo; la vergüenza dice: hay algo malo en mí. La culpa dice: he cometido un error; la vergüenza dice: soy un error. La culpa dice: lo que hice no estuvo bien; la vergüenza dice: no soy bueno/a.
El sentimiento de vergüenza a través del abandono. Nuestras reglas educativas avergüenzan a los niños a través de distintos grados de abandono. Los padres abandonan a sus hijos de las siguientes maneras:
Cuando los abandonan real y físicamente.
Cuando los padres fallan al modelar sus propias emociones y fracasan al reafirmar las expresiones emotivas de los hijos.
Cuando los padres no cubren adecuadamente las necesidades de dependencia necesaria para el desarrollo de sus hijos.
Cuando los padres abusan de sus hijos física, sexual, emocional o espiritualmente.
Cuando los niños son utilizados para satisfacer necesidades de dependencias no resueltas por los padres.
Cuando los hijos son utilizados para mantener el matrimonio de sus padres.
Cuando los padres niegan y ocultan sus secretos vergonzosos para mantener cierto equilibrio en la familia.
Cuando los padres no dedican suficiente, tiempo, atención y dirección a sus hijos.-
Cuando los padres actúan desvergonzadamente.
Un hecho observable en las familias disfuncionales es que forman parte de un proceso multigeneracional. Los individuos disfuncionales se casan con otros individuos disfuncionales, provienen de familias disfuncionales y así el círculo continua. Las familias disfuncionales crean individuos disfuncionales que a la vez generan otras familias disfuncionales.
Veamos cuales son los puntos importantes de las familias disfuncionales:
Decepción y negación: niegan sus problemas y por lo mismo los problemas nunca se resuelven. También niegan a sus miembros las libertades.
Imposibilidad de intimidad: cuando hay un vacio de intimidad en familias disfuncionales, este vacio contribuye a la disfunción familiar. Esto se conoce con el nombre de desorden del Yin y el Yan.
Se basan en la vergüenza: Los padres han interiorizado sus sentimientos de vergüenza y actúan desvergonzadamente frente a sus hijos. Generalmente los hijos de estas familias se sienten avergonzados.
Formación de roles rígidos y estáticos: los roles se crean por la necesidad del sistema familiar. Los niños renuncian a sus propias necesidades para satisfacer las necesidades del sistema.
Una masa indiferenciada de egos: los miembros de una familia disfuncional tienen límites permeables, los límites no se respetan, los límites se invaden unos a otros, más que relacionarse se enredan. Si la madre es temida, todos la temen.
Necesidades sacrificadas en aras del sistema: los miembros de una familia disfuncional no pueden satisfacer sus necesidades. Las necesidades individuales son puestas de lado para satisfacer las necesidades del sistema familiar. Casi siempre existe cierto grado de enojo y depresión en los miembros de una familia así. Las diferencias individuales se sacrifican para satisfacer los requerimientos de la familia. En las familias disfuncionales el individuo existe para la familia. Resulta difícil abandonar una familia disfuncional.
Comunicación conflictiva y confluente: utilizan el conflicto abierto o la confluencia (acuerdan no estar en desacuerdo) con un estilo de comunicación. En muy rara ocasión logran establecer contacto verdadero.
Irrevocabilidad de las reglas: en las familias que presentan disfunción las reglas no cambian y son rígidas. La pedagogía ponzoñosa ayuda a establecer estas reglas.
Las reglas dominantes de un sistema disfuncional son: el control, el perfeccionismo, el culpar a los demás, negación de libertades, el silencio tácito, sordera selectiva, la repetición (tener las mismas discusiones y problemas una y otra vez), la desconfianza. Omisiones. Secretos abiertos.
Los secretos familiares son parte de las mentiras que mantienen a un sistema familiar estático. Estos secretos son abiertos, pues aunque todos saben lo que pretenden no saber, omiten hablar de ello. No existen posibilidades de cambio en un sistema familiar cerrado.
Todos intentan controlar la angustia que los controla y para ello asumen un rol familiar. Sin embargo entre mas se atienen a ese rol, menos cambios se reflejan en el sistema.. El proverbio francés: Plus ça change plus c’est la même chose (Entre mas cambian las cosas más permanecen iguales, resume bastante bien al dilema que se enfrenta un sistema familiar cerrado).
Adquisición de una voluntad absolutista y grandiosa.
La mayor catástrofe a la que se enfrentan los miembros de una familia disfuncional es a la perdida de una voluntad sana. Cuando la voluntad se inhabilita, las personas pierden la libertad. El control es un producto de la voluntad inhabilitada. Al no ventilar los asuntos, al no hablar las cosas, los sentimientos se congelan y contaminan la inteligencia emocional de los individuos. Cuando la fuerza de voluntad se lleva a los extremos (querer por querer) las personas adquieren comportamientos caóticos e impredecibles.
Límites perdidos: En un afán de mantener el sistema familiar funcionando los individuos renuncian a sus límites personales. Renunciar a los límites personales es equivalente a renunciar a la propia identidad. Las familias disfuncionales carecen de límites.
Y como es una familia sana?
Una familia sana es aquella en la que sus miembros y las relaciones que estos sostienen con los demás miembros de la familia son completamente funcionales. Los miembros familiares como todos los seres humanos disponen de un potencial humano que les permite satisfacer sus necesidades individuales y colectivas mediante la cooperación y la individualización.
Una familia funcional es la tierra fértil que permite que los individuos se transformen en seres humanos maduros, ya que:
La familia es la unidad de supervivencia y crecimiento. La familia satisface las necesidades emocionales de sus miembros, logrando un balance entre autonomía y dependencia, entre sociabilidad y sexualidad. Una familia sana permite el crecimiento y el desarrollo de todos sus miembros, incluyendo a los padres. Es en la familia donde los individuos obtienen una autoestima sólida. La sociedad solo puede perdurar basándose en la familia, pues es en ella principalmente donde los individuos aprenden a socializar. En el seno de la familia se forman el carácter y los valores morales. Las personas maduras desarrollan en el interior de las familias.
Madurez: La auto diferenciación es el primer componente de la teoría de Bowen. Una persona madura es aquella que ha logrado diferenciarse de los demás, ha logrado establecer con claridad los límites personales y cuenta con una buena identidad propia. La persona madura se relaciona de manera significativa, sin fundirse ni fusionarse, con su sistema familiar, esto quiere decir que es una persona emocionalmente libre que puede acercarse a su familia sin ser absorbida por ella no sentir rabia al respecto, o puede alejarse sin sentir culpa.
La auto diferenciación y la autoestima se desarrollan con el tiempo.




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