sábado, 13 de noviembre de 2010

Lectura 5 - Capitulo II

CAPITULO II
LA FAMILIA DISFUNCIONAL
La disfuncionalidad proviene de la formación de dos palabras que significan, un quebrantamiento de la función, deficiente funcionamiento, una situación anómala, una dinámica irregular, extraerse de lo establecido en lo referente a roles, funciones y vivencias.
Cuando se refiere a lo “Disfuncional” aplicado al sistema familiar, se conceptúa como el mantenimiento de un deficiente funcionamiento en la familia a través del tiempo, un quebrantamiento de las funciones culturalmente establecidas, el desempeño de roles complementarios anómalos, una carencia, trastoque, alteración. Una contradicción lo cual en el campo de la salud mental podría considerarse como: un funcionamiento no saludable de un sistema familiar cuyas características clínicas se mantienen a través de un tiempo indefinido afectando de manera específica o inespecífica a su unión familiar.
2.1- DEFINICIÓN DE LA FAMILIA DISFUNCIONAL
a. Se define como un patrón, por que es un conjunto de características que se presenta de forma constante.
b. Son conductas desadaptativas, por ser incompatibles con el propio contexto cultural de la familia.
c. son indeterminadas, por que no puede determinarse cual característica se constituyó como factor relevante para el surgimiento de la disfunción y por ende de la patología en la familia.
d. Es permanente, por cuanto su presencia es constante. Hay que considerar sin embargo que las alteraciones, crisis, problemas y  conflictos que puede vivir una familia, no la convierten en Disfuncional por cuanto estos son los acontecimientos transitorios, naturales o accidentales que suelen vivir el común de los grupos familiares en ciertos momentos de su historia los cuales una vez transcurridos y movilizados los recursos recobran su equilibrio y armonía sin haber ingresado en ningún momento en la categoría de Disfuncionalidad Familiar.
e. Dichas características pueden presentarlas uno o varios de los integrantes. El que la presente un solo miembro de la familia no debe de ser considerado como menos grave, dado que éste puede presentar conductas desadaptativas, trastorno de personalidad o que puede influenciar a los integrantes de la familia, para que su sola presencia sea para calificarla como Disfuncional.
f. Estos requieren necesariamente estar en relación directa con los demás miembros para que se genere una dinámica anómala.
2.2- CARACTERÍSTICAS DE LA DISFUNCIÓN FAMILIAR GENÉRICA
1. Su dinámica familiar no es saludable
Es decir que ésta afecta negativamente a sus integrantes de tal forma que si le causa perjuicio a uno de ellos de manera inespecífica también le afectaría a otro de sus miembros de similar o diferente manera.
2. Su funcionamiento familiar no es relacional ni compatible
En todo grupo familiar las características psicoculturales de la comunidad donde el sistema familiar está insertado son compatibles con el grupo familiar. Pero pueden existir casos en que estas particularidades que en algún momento de su existencia fueron saludables para la familia y posibilitaron el crecimiento, al no evolucionar ni modificarse de acuerdo a la dinámica social inmediata se tornan no saludables, anacrónicas, divergentes y reaccionarias a la evolución funcional de la familia y por lo tanto también disfuncionales para el desarrollo de la salud mental de sus integrantes.
3. Desarrolla y mantiene roles familiares contradictorios
Toda familia se instaura y constituye en un determinado momento histórico y les otorga a sus integrantes elementos propicios para su autorrealización. Pero también de manera contradictoria puede desarrollar roles que de manera impropia complementan en ellos conductas inadecuadas propiciando un clima no saludable que de mantenerse por un tiempo indefinido en la vida de relación de su familia les afectaría con una serie de pautas no funcionales causando perjuicios a sus integrantes convirtiendo a una familia funcional en Disfuncional es decir dañina para el desarrollo saludable de sus integrantes.
4. Impide al interior de la familia el entrenamiento de conductas precurrentes
Todo sistema familiar evoluciona en un constante devenir, pero coincidentemente a veces aparecen en determinados momentos de su historia, crisis y contradicciones lo cual posibilitará (paradójicamente) el crecimiento de sus integrantes dado que promueve la movilización y emergencia de los recursos personales de su familia. El entrenamiento en el manejo de las crisis familiares o personales al interior de la familia les permite a sus integrantes establecer conductas precurrentes, en base a las cuales se van a insertar otras más complejas para cuando en la etapa adulta surjan situaciones similares estén en condiciones eficientes para su abordaje y manejo. Pero en las Familias Disfuncionales se despliegan una serie de conductas que van desde la sobreprotección, usurpación de roles, invasión de límites, abuso de autoridad, indiferencia en la crianza, sanciones impropias o ausencias de estas, etc., hasta la inacción, conductas que al ser reforzadas por algunos de sus integrantes van a impedir el entrenamiento de conductas precurrentes alternativas y por ende el desarrollo saludable e independiente del manejo de los problemas personales los cuales son propios de la vida diaria.
2.3- PROCESO DE DISFUNCIÓN FAMILIAR GENÉRICA
Existen familias en que por una defectuosa concepción de los elementos de su entorno y por ende equivocado desempeño de Roles Complementarios impiden en sus integrantes el entrenamiento y ejercicio de conductas y funciones. Esto torna a estas personas en dependientes de otras situándolas en condiciones de riesgo para la instalación de conductas patológicas afines. Estas conductas pueden ir desde un trastorno de conducta hasta una alteración psiquiátrica severa. En una relación deficitaria y no saludable de un integrante de la familia con otro familiar, no solamente los afecta a ambos, sino que también alcanza a los demás integrantes de la familia afectándolos de una manera específica o inespecífica pudiendo originar la aparición de formas anómalas del comportamiento. Puede ser que una persona que presente un Factor Predictivo Adictógeno y que se empareje con otra de características psicológicas compatibles, paulatinamente vaya estableciendo un nexo que al asociarse fortuitamente a un Factor de Riesgo de manera y forma permanente, puede ir condicionando lo que posteriormente será una adicción. Si dicho emparejamiento da origen  a una familia, se va formar un clima donde la relación entre la pareja y esta con los hijos se desarrolle de manera disfuncional en un tiempo no determinado, características posiblemente orientadas a determinada patología.
Existen sistemas familiares disfuncionales, que generan una atmósfera patológica para la inserción de cuadros neurotigénicos, psicopatogénicos, psicopatogénicas y  Adictogénicos. La disfuncionabilidad familiar así conceptuada puede ocasionar de manera genérica el siguiente tipo de familias:
2.4- CLASIFICACIÓN GENÉRICA DE LAS FAMILIAS DISFUNCIONALES                               
Cada una de ellas y en contacto con los factores de riesgo compatibles con cada uno de sus miembros y/o su factor predictivo correspondiente pueden incubar y hasta desencadenar los cuadros psicopatológicos respectivos. Cuando una persona recurre a consulta psicológica o psiquiátrica por algún problema referido a la especialidad rara vez asiste toda la familia, a no ser que el psicoterapeuta pueda ejercer la subespecialidad de terapia familiar sistémica y que el terapeuta desee incluir a la familia en su totalidad o se desee que la terapia sea involucrando a todos los miembros del sistema familiar, de no ser así el tratamiento se efectúa de forma personal o dirigido únicamente a un familiar. Cuando el Psicoterapeuta aborda al sistema familiar para iniciar una Psicoterapia, a la familia en su totalidad se le considera como “el paciente”, siendo a la vez que en un miembro de la familia sea en quien recae de manera más profusa la patología. La expresión de la patología familiar (efecto-síntoma), cuya función es obtener un equilibrio del desequilibrio y que ésta se acomode y aprenda a comportarse de manera específica frente a su familiar.  Es importante observar en una familia la forma en que se constituyen los roles complementarios y en que momento aparecen los Disfuncionales, quienes los asumen, la caracterización de su manejo, etc.
a.            Familias disfuncionales neurotigénicas: generan comportamientos    neuriformes o neuróticos en su familia.
b. Familias disfuncionales psicotigénicas: generan en su clima trastornos mentales mediante elementos afines como la comunicación de doble vínculo, dispersión de su familia y frialdad en los afectos.
c. Familias disfuncionales psicopatogénicas: propician en su atmósfera los elementos compatibles con casos de conductas  antisociales, disruptivas (autolesiones y violencia con los demás): disocialidad, trastornos negativistas desafiantes y psicopatías. En estas familias solemos también encontrar los factores predictores de esta patología al hallar antecedentes familiares compatibles con cuadros de antisocialidad.
d. Familias disfuncionales adictógenas: condicionan en su clima casos de adicciones en sus diversas modalidades y hacia diversos elementos sujetos de adicción.
 Existen dos modalidades de presentarse la adictogenia en la disfuncionabilidad familiar, de la siguiente manera:
   * Familias disfuncionales adictogénicos prodrogadependientes, es decir que promueven la aparición de casos de adicciones a sustancias químicas.
   * Familias disfuncionales adictogénicos pro-adicciones atípicas, es decir que promueven el brote de casos de adicciones atípicas o adicciones no convencionales, entre sus integrantes.
2.5- TIPOS DE FAMILIAS DISFUNCIONALES ADICTOGÉNICAS
En lo que concierne a las familias disfuncionales que promueven el consumo de sustancias químicas, puede tratarse de productos químicos que están fuera de la ley o sustancias legales de la siguiente manera:
a.- Tipos De Familias Disfuncionales Adictogénicos Prodrogadependientes
   *          Familias disfuncionales adictogénicas que promueven el consumo de sustancias de tipo medicamentoso o adicciones a sustancias químicas legales, alcohol, tabaco, medicamentos, azúcares. Se les denomina familias “criptofarmacodependientes”.
    La baja tolerancia al dolor físico o psicológico, la incapacidad para controlar los periodos de insomnio, depresión, manejar la ansiedad son en estas familias consecuencia de esta habituación.  Esto condiciona a que el hijo no aprenda a movilizar sus recursos para abordar o manejar adecuadamente los problemas que suelen suceder en la vida diaria tornándolos dependientes de sustancias farmacológicas.
   * Familias disfuncionales adictogénicas que promueven el consumo o adicciones a sustancias químicas ilegales, como marihuana, cocaína. Las opiniones que tienen los miembros de estas familias hacia las drogas, consumo y tráfico de éstas, es blando permisivo y poco crítico e inclusive alguno de ellos puede ser consumidor activo de alguna sustancia psicoactiva, de esta composición.
     De acuerdo a las características clínicas, composición o estructura, las familias disfuncionales adictogénicas pueden generar mayor o menor probabilidad de producir cuadros de adicciones en lo referente a las adicciones químicas como a las atípicas de la siguiente manera:
b.- Tipos de  Familias Disfuncionales Adictogénicas Pro-adicciones
   * Familias que en su atmósfera promueven el uso de drogas legales: alcohol, tabaco, medicamentos a las cuales se les designa como criptofarmacodependientes.
   * Familias que en su atmósfera promueven el uso de drogas ilegales (clorhidrato de cocaína, cannabinol, pasta básica de coca, etc.)
  b.1 Familias disfuncionales adictogénicas pro-adicciones atípicas:
   * Familias que promueven selectivamente las adicciones a los instrumentos o aparatos: televisión, computadoras, juegos electrónicos, etc.
   * Familias que en su clima promueven las adicciones a las actividades físicos mentales: trabajo, deporte, relaciones coitales, juego de azar, gasto, etc.
   * Familias que en su clima promueven las adicciones a personas.





Lectura 5 - Capitulo I

Familia Disfuncional
En el presente trabajo tratamos acerca de la familia disfuncional y lo que se engloba en ella, es así como mencionamos a la familia funcional para definir la disfuncionalidad de la misma. La familia funcional es aquella en la cual, las reglas de convivencia, son flexibles y negociables, los miembros, desempeñan ciertos papeles para mantener las necesidades en equilibrio, pero estos papeles son flexibles y compartidos por todos los integrantes. Una familia   que no satisface las necesidades emocionales de sus integrantes, no cumple con sus funciones, o sea es una familia disfuncional, se refiere a un tipo de familia conflictiva o en la que se suceden conflictos, que la hacen no funcional, en la sociedad en la cual se encuentra.
Para un mejor estudio el trabajo se ha dividido en cuatro capítulos como resultado de revisiones bibliográficas:
En el Primer Capitulo tratamos sobre la familia funcional sus   características son dialécticas, dinámicas, relativas y estar en una situación relacional y compatible
En el Segundo Capitulo tratamos sobre la familia disfuncional sus características son contrario a las familias   funcionales, dentro de este grupo hay conflicto, también del proceso y tipos de familia disfuncional.
En el Tercer Capitulo señalamos la evolución de las características de la familia de lo funcional a lo disfuncional así mismo del perfil psicológico y psicopatológico de la familia disfuncional Adictogénica.
En el Cuarto Capitulo señalamos patrones de crianza, padres con patrón de crianza disfuncional autoritario, autoritativo, permisivo y negligente.

CAPITULO I
LA FAMILIA FUNCIONAL

      1.1- CONSIDERACIONES ACERCA DE LA FAMILIA FUNCIONAL
La familia es el lugar en donde los seres humanos aprenden mucho sobre sí mismos y también es el lugar en donde se reflejan las crisis que vive la sociedad. De lo que recibimos en nuestra familia depende en gran parte  el grado de nuestra salud emocional.
La familia está considerada como un grupo de pertenencia, primario, nexados mediante vínculos consanguíneos, donde se establecen una serie de lazos afectivos y sentimientos. Se forjan expectativas y se aprenden y afianzan valores, creencias y costumbres. Las conductas que se aprenden en el proceso de socialización temprano, dentro de la familia son denominadas conductas precurrentes, es decir, comportamientos que servirán de fundamento y en base a ellas se van a insertar los repertorios de conductas más complejas que van a ir incorporando en sus futuros procesos de socialización y en las diversas áreas que le brinda su entorno, los cuales a la vez serán aplicables en etapas más avanzadas de su vida. De los sucesos que puedan ocurrir en esta etapa temprana, el hijo va a moldear e incorporar diversos sistemas de comportamientos, sentimientos, ideas y creencias, y a establecer diferentes modalidades de reaccionar conductual y fisiológicamente ante los eventos de su entorno. La familia,  ante el nacimiento de un nuevo integrante o la inclusión de un nuevo miembro (matrimonio de uno de los hijos, adopción, convivencia, etc.), modifican muchos de los elementos que en ésta subsisten desde la forma disposicional de ubicarse en la estructura familiar, hasta la manera como se comunican entre ellos, el desempeño de roles formales y roles complementarios, el tiempo de permanencia en casa y el lugar de permanencia en ella, las actividades que se venían realizando, la distribución racional del tiempo, etc. Esta reacomodación va a permitir la subsistencia, equilibrio y armonía en la familia. Los patrones funcionales o disfuncionales de crianza y en lo que concierne a su estructura, dinámica y normas vienen a ser sólo algunos de los elementos relevantes que van a facilitar la evolución de ésta y por ende la realización y desarrollo de sus integrantes en su correspondiente proyecto de vida. También contradictoriamente sus falencias y conductas a veces inespecíficas van a contribuir al surgimiento de patologías dentro de la familia
      1.2- CARACTERÍSTICAS GENÉRICAS DE UNA FAMILIA FUNCIONAL
   * Son dialécticas
Es decir que evolucionan en un constante devenir. En ellas van a surgir circunstancias que promuevan su crecimiento individual y grupal, pero a la vez van a aparecer en  determinados momentos de su existencia crisis y contradicciones. A partir de estos dos aspectos aparentemente antagónicos: el crecimiento y la crisis, sus integrantes van a movilizar sus recursos para que su unión familiar se afirme y movilice hacia un continuo desarrollo utilizando las crisis o contradicciones como un incentivo  para su posterior crecimiento. Ninguna familia permanece estática dado que su historia es un permanente devenir. Depende como una familia se organiza y moviliza para enfrentar sus problemas y crisis y posibilitar su crecimiento.
   * Son dinámicas
La acción o conducta frustrada por cada uno de sus integrantes influye en los comportamientos, sentimientos y pensamientos de sus demás integrantes y viceversa. Y es que la conjunción y la interacción entre ellos integra similares sucesos familiares, por lo tanto cada uno de sus integrantes puede definir y hasta pronosticar la posición, el comportamiento, las alianzas estratégicas, los sentimientos, las conductas reactivas, de los demás miembros en base a la historia que los une y por el rol que les ha tocado desempeñar en el interior de la propia familia. Si la relación que establece determinado miembro hacia otro de su sistema es saludable, esto va a influir en los demás integrantes y viceversa, pero sino es saludable la repercusión tampoco lo será.
   * Ser relativas
Toda familia surge en un determinado momento histórico y les brinda a sus integrantes protección, seguridad, afecto, expectativas para su desarrollo, como también de manera contradictoria puede iniciar, desarrollar e implementar una serie de mecanismos psicológicos que hacen que se mantengan una serie de comportamientos no funcionales y perjudiciales para sus integrantes y que convierten a la familia funcional en Disfuncional, es decir nociva para el desarrollo saludable de sus integrantes.
   * Estar en una situación relacional y compatible
Las características psicoculturales de la comunidad donde el sistema familiar se inserta, influyen en su estructura, funcionabilidad, sistema ideativo y viceversa. Se puede decir entonces que la particularidad de una familia en un determinado momento histórico de su ciclo vital puede desempeñar un rol saludable y positivo, propiciando el crecimiento y desarrollo de sus integrantes. Pero que con el transcurrir del tiempo, de mantenerse éstas mismas características particulares pueden convertirse en no saludables y tornarse equivocadas, divergentes y reaccionarias a la evolución funcional de la familia y por lo tanto resistenciales y disfuncionales para el desarrollo de la salud mental de sus integrantes.







Lectura 6 - Causas

CAUSAS
 El padre problema es el que actúa siguiendo un comportamiento inmaduro, inadecuado o destructivo en detrimento de los otros miembros de la familia.
 También existe el padre pasivo que permite que continúe el comportamiento inadecuado y no establece los límites en detrimento de los demás miembros de la familia.
 En cuestión de los hijos existe el hijo “súper-responsable” Es el héroe que por medio de sus logros extraordinarios trata de resolver los problemas familiares y contribuir a una imagen más positiva de la familia. Este hijo recibe la atención positiva, pero a menudo desarrolla conductas perfeccionistas y compulsivas.
 También esta el hijo exageradamente rebelde es el chivo expiatorio que por medio de su comportamiento rebelde e incontrolable desvía la atención de los problemas familiares hacia sí mismo. Este tipo de hijo consume mucho tiempo y energía de los miembros de la familia y con frecuencia desarrolla patrones de vida auto destructivos.
 El hijo sensible o retraído es el hijo perdido que espera que ignorándolos, desaparecerán los problemas y dificultades familiares. Esta clase de hijo evita llamar la atención y a menudo es solitario y retraído.
 El hijo gracioso e insolente es el payaso que utiliza el buen humor y sus gracias para desviar la atención de los problemas familiares. Este hijo a menudo es hiperactivo y generalmente busca ser el centro de atención.
 Tanto el hogar como los individuos están mal organizados, La familia está plagada de problemas, los padres son inconsistentes e indecisos, Los hijos están abandonados emocionalmente, eso provoca la falta de atención en general se mantienen desconectados.
 Otro factor es que la familia este demasiado controlada, está rígidamente estructurada, La comunicación es autoritaria y dictatorial, los padres tienden a juzgar y criticar demasiado, Los hijos están centrados en hacer tareas, su valor depende de su productividad, por lo tanto provoca que los integrantes de la familia en especial los pequeños sean temerosos e insensibles.
 Por otro lado existen las familias permisivas.
 Carece de autoridad paterna, sobreprotege los sentimientos, evita los desacuerdos, los hijos son el centro de atención, estos tratos provocan que los niños sean indisciplinados.
 La familia con dependiente, hay una conformidad extremada, hay ausencia de dirección propia, los padres son excesivamente posesivos, se reprime a los hijos, causa inseguridad en la familia y en todos sus integrantes.
 El machismo se expresa también en la irresponsabilidad del padre frente a las necesidades de su esposa e hijos. Un posible factor de disfunción familiar, se pude entender, de esta manera, que el machismo ha impedido desarrollar un concepto sano de lo que es la familia.
 La consecuencia más obvia, y más devastadora, del patrón descrito, es la violencia familiar, en una investigación, en el año 2000, 39% de las mujeres dijeron haber padecido algún tipo de violencia física durante los últimos 12 meses; 19% de manera frecuente. Además, 67% dijeron haber sufrido violencia psicológica.
 En 1993 hubo en Perú 142'970 madres adolescentes (entre 12 y 19 años). En la mayoría de estos casos, los hijos de estas adolescentes son producto de una violación. Estas madres con sus hijos poblarían juntos una ciudad del tamaño de Cusco o de Piura.
 Los miembros más vulnerables de cada sociedad son los niños. Ellos son los que con más frecuencia son víctimas de abuso. Esto empieza desde el hogar. ¡Cuántos padres y madres no conocen otro método educativo que los golpes! Aun en las escuelas, todavía son demasiado frecuentes los casos de niños maltratados por sus profesores.
 Otros niños no reciben golpes, pero tampoco reciben atención de parte de sus padres. Son dejados solos, pueden hacer todo lo que quieren hasta emborracharse y drogarse, y no reciben corrección. Aunque tienen a sus padres, viven en abandono.
 Ambas clases de niños, los niños maltratados y los niños abandonados, tienen algo en común: No reciben amor de parte de sus padres. Tienen un gran vació dentro de ellos y tratan de llenarlo de alguna manera: con alcohol, drogas, robar, juntarse con una pandilla, actividad sexual prematura, etc. - y esto destruirá su vida por completo.
 Esto nos lleva a los problemas de comunicación.
 Los miembros de una familia disfuncional, por lo general sufren de una autoestima baja. Entonces tratan de levantarla, a expensas de los demás.
 Una manera de lograr esto es avergonzar a los demás. Cuando "paso vergüenza" a otra persona, entonces yo mismo me siento un poco superior. ¿Qué niño no escucha muchas veces al día: "Eres un tonto, un burro, un mentiroso, un malcriado, un inútil, un imbécil, pero ¿cuál es la consecuencia de este comportamiento? Si avergüenzo a los demás, en realidad no me estoy levantando a mí mismo; solamente estoy rebajando a los demás. Y seguramente en algún momento ellos me van a devolver mal por mal y me van a rebajar a mí. Al final de cuentas, todos se están rebajando unos a otros y se hunden en un abismo de vergüenza.
 Los mecanismos de vergüenza están tan arraigados, que la gente hace un sinnúmero de cosas ridículas para "no pasar vergüenza". Evitan a todo costo toser o estornudar en público. Prefieren aparentar no haber escuchado una pregunta, que correr el riesgo de dar una respuesta equivocada o una que podría ser mal interpretada. Cuando su hijo se porta mal en presencia de otras personas, no lo corrigen ante ellos porque "sería una vergüenza"; quizás tratan de disimular la situación dando un caramelo al niño.
 No son solamente las palabras pronunciadas a voz alta que avergüenzan. Existen otras formas más sutiles.
 Como niños que no son amados ni aceptados, que ni siquiera son dignos de ser amados ni aceptados, que solamente son amados y aceptados cuando se portan bien, que no son capaces de portarse bien; que no son valiosos ni dignos, que están muy solos, que en realidad no pertenecen a ningún lugar, a nadie o a ningún grupo.
 Todo esto se transmite con patrones de comportamiento como los sistemas que avergüenzan no permiten hablar de los problemas, los sistemas que avergüenzan no permiten que une muestre sus verdaderas emociones los sistemas que avergüenzan ponen énfasis en el rendimiento; hay que "ganarse" el amor y la aceptación.
 Las mentiras como medio de educación, que los padres les mienten a sus hijos para que estos hagan lo que ellos quieren.
 Esta clase de educación trae consecuencias graves, provocan que los niños pierdan la confianza en sus padres, y por consecuencia, en las personas en general, se dejan guiar por temores y supersticiones irracionales, en vez de tener razones sensatas para sus actos, los niños aprenden que se puede usar la mentira para conseguir lo que uno quiere por lo general, usarán el mismo método frente a sus padres, los padres pierden la autoridad porque su palabra ya no es creíble.
 El estilo de educación en algunas familias parece una mezcla paradójica: Irresponsabilidad y negligencia por un lado, sobreprotección y posesividad por el otro lado. A los niños pequeños se les permite cometer cualquier ofensa y hablar cualquier grosería, "porque todavía no entienden". Pero cuando llegan a la adolescencia y a la edad adulta, los padres les impiden buscar su propio camino. Les imponen la elección de su carrera y de su trabajo; si son cristianos les obligan a la fuerza a participar en las actividades de la iglesia y crean de esta manera un rechazo; y aplican métodos de corrección como el famoso "chicote", que hubiera sido apropiado para niños pequeños pero de ninguna manera para hijos adolescentes y adultos. De esta manera, los hijos permanecen "niños" durante toda su vida y nunca maduran. Muchos jóvenes arrastran este tipo de problemas en su propio matrimonio: Aun después de casarse, no dejan de ser "el niño de mamá" En estos hogares nunca se sabe quien manda en realidad: ¿los esposos, o sus padres y suegros? Cuando vienen los niños, no está claro quién está realmente a cargo de su educación: ¿sus padres o sus abuelos? Estas relaciones enredadas dan lugar a un sinnúmero de problemas y conflictos.



Lectura 4

 LA FAMILIA:     
 CARACTERISTICAS DE LA FAMILIA
 No hay un concepto delimitado de ella. La ley no da una definición. Para definirla se buscaron diversos elementos: sujeción, de los integrantes de la familia a uno de sus miembros, la convivencia, los miembros de la familia viven bajo el mismo techo, bajo la dirección y con los recursos del jefe de la casa, el parentesco, conjunto de personas unidas por vínculo jurídico de consanguinidad o de afinidad, la filiación, conjunto de personas que están unidas por el matrimonio o la filiación, aunque excepcionalmente por la adopción.
 La familia es una institución social. La ley impone la regulación no sólo al matrimonio, sino también a la filiación y a la adopción. La calidad de miembro  de la familia depende de la ley y no de la voluntad de las personas.
 La familia es una institución jurídica pero no una persona jurídica. En esta materia no cabe aceptar  figuras que sean nítidamente patrimoniales.
 Naturaleza jurídica. Carece de sentido pretender descubrir una específica naturaleza jurídica de la familia. La función del derecho es garantizar adecuados mecanismos de control social de la institución familiar imponiendo deberes y derechos.
 Funciones. Evolución histórica. Conocer la evolución de la familia permite comprender sus roles. Al principio existía endogamia (relación sexual indiscriminada entre varones y mujeres de una tribu). Luego los hombres tuvieron relaciones sexuales con mujeres de otras tribus (exogamia). Finalmente la familia evolucionó hasta su organización actual (monogamia)
 La monogamia impuso un orden sexual en la sociedad en beneficio de la prole y del grupo social. Esta función llevó a crear dos elementos que aparecen de modo permanente a través de la historia: libertad amplia de relaciones sexuales entre esposos y el deber de fidelidad.
 Con el surgimiento de la monogamia se satisface la función educacional. Individualizados claramente padre y madre, entre ellos se comparte la tarea de educar a la prole.
 En la actualidad, destaca la familia nuclear o conyugal, la cual está integrada por el padre, la madre y los hijos a diferencia de la familia extendida que  incluye los abuelos, suegros, tíos, primos, etc. En este núcleo familiar se satisfacen las  necesidades más elementales de las personas, como comer, dormir, alimentarse, etc. Además se prodiga amor, cariño, protección y se prepara a los hijos para la vida adulta, colaborando con su integración en la sociedad.
 La unión familiar asegura a sus integrantes estabilidad emocional, social y económica. Es allí donde se aprende tempranamente a dialogar, a escuchar, a conocer y desarrollar sus derechos y deberes como persona humana. La familia en la sociedad tiene importantes tareas, que tienen relación directa con la preservación de la vida humana como su desarrollo y bienestar.
 Las funciones de la familia son:
 Función biológica: se satisface el apetito sexual del hombre y la mujer, además de la reproducción humana.
 Función educativa: tempranamente se socializa a los niños en cuanto a hábitos, sentimientos, valores, conductas, etc.
 Función económica: se satisfacen las necesidades básicas, como el alimento, techo, salud, ropa.
 Función solidaria: se desarrollan afectos que permiten valorar el socorro mutuo y la ayuda al prójimo.
 Función protectora: se da seguridad y cuidados a los niños, los inválidos y los ancianos.
 Difícil es dar una fecha exacta de cuándo se creó la familia. Ésta, tal como la conocemos hoy, tuvo un desarrollo histórico que se inicia con la horda; la primera, al parecer, forma de vínculo consanguíneo. Con el correr del tiempo, las personas se unen por vínculos de parentesco y forman agrupaciones como las bandas y tribus.
 Las actividades de la agricultura obligan contar con muchos brazos, de allí entonces la necesidad de tener muchos hijos e integrar el núcleo familiar a parientes, todos bajo un mismo techo. Con la industrialización las personas y sus familias se trasladan a las ciudades, se divide y especializa el trabajo, los matrimonios ya no necesitan muchos hijos y económicamente no pueden mantenerlos; surge la familia nuclear o conyugal que contempla al padre, la madre y los hijos. Algunas características de vínculos de parentesco que se han dado en la historia:
 La horda: Hombre y mujer se unen con fines de procreación, búsqueda de alimentos y defensa. Sus miembros no tienen conciencia de vínculos familiares y la paternidad de los hijos es desconocida.
 El matriarcado: El parentesco se da por la vía materna. La mujer-madre es el centro de la vida familiar y única autoridad. Su labor es cuidar a los niños y recolectar frutos y raíces para la subsistencia; en tanto el hombre se dedica a la caza y pesca. La vida que llevan es nómada.
 El patriarcado: La autoridad pasa paulatinamente de la madre al padre y el parentesco se reconoce por la línea paterna. Se asocia con el inicio de la agricultura y por consecuencia con el sedentarismo. El hombre deja de andar cazando animales y la mujer se dedica a la siembra y cosecha de frutas y verduras. Se establecen todos juntos en un lugar, hombres, mujeres y niños. Estando asegurada la subsistencia, la vida se hace menos riesgosa y más tranquila. El grupo humano se estabiliza y crece. Se practica la poligamia, es decir, la posibilidad de que el hombre tenga varias esposas, lo que conlleva a un aumento de la población.
 Familia extendida: Está basada en los vínculos consanguíneos de una gran cantidad de personas incluyendo a los padres, niños, abuelos, tíos, tías, sobrinos, primos y demás. En la residencia donde todos habitan, el hombre más viejo es la autoridad y toma las decisiones importantes de la familia, dando además su apellido y herencia a sus descendientes. La mujer por lo general no realiza labores fuera de la casa o que descuiden la crianza de sus hijos. Al interior del grupo familiar, se cumple con todas las necesidades básicas de sus integrantes, como también la función de educación de los hijos. Los ancianos traspasan su experiencia y sabiduría a los hijos y nietos. Se practica la monogamia, es decir, el hombre tiene sólo una esposa, particularmente en la cultura cristiana occidental.
 Familia nuclear: También llamada "conyugal", está compuesta por padre, madre e hijos. Los lazos familiares están dados por sangre, por afinidad y por adopción. Habitualmente ambos padres trabajan fuera del hogar. Tanto el hombre como la mujer buscan realizarse como personas integrales. Los ancianos por falta de lugar en la vivienda y tiempo de sus hijos, se derivan a hogares dedicados a su cuidado. El rol educador de la familia se traspasa en  parte o totalmente a la escuela o colegio de los niños y la función de entregar valores, actitudes y hábitos no siempre es asumida por los padres por falta de  tiempo, por escasez de recursos económicos, por ignorancia y por apatía; siendo los niños y jóvenes en muchos casos, influenciados por los amigos, los medios de comunicación y la escuela.
 El parentesco es la unión al interior de una familia. Los vínculos que se generan entre sus miembros están dados por tres fuentes de origen:
 Consanguínea, es decir, el vínculo que existe entre descendientes de un progenitor común, padre, hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, etc..
 Afinidad, es el nexo que nace con el matrimonio y las relaciones con los parientes del cónyuge, suegra, nuera, cuñada, etc.
 Adopción, vínculo que se origina entre el adoptado y los adoptantes. Hay sólo un tipo de adopción la cual otorga igualdad con los hijos biológicos.
 El parentesco se mide por grados, es decir, el número de generaciones que separa a los parientes, siendo cada generación un grado. Además la serie de grados conforman una línea, vale decir, la serie de parientes que descienden los unos de los otros o de un tronco común.
 Hay dos tipos de líneas:
 Recta: se compone de una serie de grados que se establecen entre personas que descienden unas de otras como padre-hijo-nieta.
 Colateral o transversal: se forma de una serie de grados que se establece entre personas que sin descender unas de otras, tienen un progenitor común como son los tíos, sobrinos, primos etc.
 En la definición de familia actual podemos decir que el trabajo normalmente se lleva a cabo fuera del grupo familiar y sus miembros suelen trabajar en lugares diferentes, lejos de su hogar; también afirma que la composición ha cambiado casi drásticamente a partir de la industrialización. Muchos de estos cambios se vinculan con la mujer y su rol; en las sociedades de pensamiento desarrollado la mujer puede ingresar al mercado laboral como al mismo tiempo estudiar para ejercer luego en un puesto de trabajo. También es necesario hablar del divorcio; aunque se cree que los individuos se unen en matrimonio con el fin de estar vinculados a otra persona durante el resto de sus vidas, las tazas de divorcio han aumentado considerablemente desde que se produjeron facilidades legales. Durante el siglo XX, el número de  familias numerosas en occidente disminuyó considerablemente, este cambio suele relacionarse con la poca estabilidad económica que padecen actualmente los mayores. En los países en vía de desarrollo, la tasa de hijos ha crecido con rapidez a medida que pudieron controlarse las enfermedades infecciosas, el hambre y otras causas vinculadas a la mortalidad infantil.
 Es lógico que una persona que no es estable en sus relaciones con los demás termine siendo inestable en otros aspectos de su vida. Para crecer la persona necesita raíces emotivas y raíces históricas de pertenencia a un proceso que comenzó hace mucho y que seguirá adelante. La familia, con la confianza que propicia y que le es propia, permite ese arraigo básico que todos necesitamos. Sin embargo, la confianza, aún cuando es la característica más importante para crear las condiciones de arraigo, puede ser complementada por muchas otras cosas. Por ejemplo, una persona está muy influida por la disposición física de los objetos en su casa: la foto del abuelito, una receta de alguna tía, etc. Estos objetos les muestran a los miembros de la familia que ellos son parte de una trayectoria. Por otra parte, los hijos salen al mundo y encuentran en él obstáculos y desilusiones. Al volver a sus hogares, aunque se quejen de éstos, necesitan encontrar la seguridad de la aceptación de sus padres y de la estabilidad de las relaciones familiares, mismas que quedan plasmadas en algunos detalles, como puede ser la permanencia de esos objetos de adorno, que crean en parte el ambiente específico de esa familia, lo no repetible de cada hogar. Por eso podemos afirmar que, en la familia, cada miembro tiene posibilidades de desarrollarse con un estilo personal; no decimos que llevado al azar por influencias externas, sino convencido por el descubrimiento de los distintos valores que se traducen en criterios o en formas de comportamiento.
 El árbol, mientras más raíces echan, más crece. Algo similar le sucede a la persona: ésta, para crecer, necesita echar raíces.
 Raíces emotiva. Se refieren a la necesidad de saberse amado y de saber que ese amor es para siempre. Ello da la confianza básica para la seguridad personal.
 Raíces histórica. Aluden a la necesidad de saber de dónde procedemos, la cual se satisface por medio de las tradiciones familiares que se van  heredando de generación en generación y que ayudan a la persona a tener una identidad más definida y a ir desarrollando un estilo personal.
 El hombre desarraigado y despojado de una finalidad no puede madurar.
 Somos los testigos de una cultura que nació hace cinco siglos, pero que hoy sufre un lento deterioro debido al atractivo que ejercen sobre ella ciertos antivalores y la influencia de una cultura moderna que se ha centrado en lo material.
 La educación necesita recuperar los valores perennes de la cultura del pueblo y denunciar los falsos valores. Se encuentra ante el desafío de descubrir e inventar caminos que la lleven a reencontrar su identidad, tomando en cuenta las raíces profundas del alma cultural del mexicano, sus valores, sus símbolos, sus aspiraciones, su manera de ser, sus luchas por sobrevivir y progresar, sus cualidades y, también sus defectos. Decimos que una persona tiene estilo cuando tiene una personalidad propia y enriquecida por valores personales descubiertos en su familia; cuando está fortalecida por la confianza y la seguridad de saberse amada, y cuando su desarrollo se respalda en la educación recibida.
 La familia es el ámbito natural donde la persona descubre valores, es aceptada por lo que es y recibe la educación necesaria para desarrollar su estilo personal.
 La sociedad necesita de personas así, con estilo personal y capaz de enriquecer a la sociedad porque ellas han sido enriquecidas por sus familias, de dar y recibir de la sociedad porque son personas capaces de amar en la misma medida en que han sido amadas, lo cual les da la seguridad necesaria. Estas personas son responsables porque han desarrollado su autonomía en el ámbito educativo por excelencia: la familia.
 TIPOS DE FAMILIA
 Dada la diversidad existente, no podemos afirmar que todas las familias son iguales, por lo tanto, dado ciertos criterios de clasificación como el tipo de hogar, la composición de la familia, las relaciones de parentesco, entre otros; las familias se pueden dividir en:
 Familia nuclear: está integrada por una pareja adulta, con o sin hijos o por uno de los miembros de la pareja y sus hijos. Se podría decir que la familia  nuclear es el núcleo de una sociedad que se reproduce por medio de este tipo de familia.
 La familia nuclear tiene como principal característica que es un concepto de familia que ha sido desarrollado en occidente para denominar al grupo familiar que se conforma por progenitores madre, padre, hijos.  Es un tipo de familia que está concebido como opuesto a la familia extendida, además de los familiares de la familia nuclear, se incluyen más parientes.
 Otras características de la familia nuclear:
 El termino “familia nuclear” es del año 1947, es un concepto nuevo mas allá que la estructura social que abarca, no es nueva.  Este cambio que va desde las estructuras familiares extensas hacia las familias nucleares tiene que ver con la promoción, expansión y reproducción de los valores de la cultura occidental en todo el mundo, inclusive en oriente.
 La familia nuclear se divide en tres tipos de familias:
 Familia nuclear simple: integrada por una pareja sin hijos.
 Familia nuclear biparental: integrada por el padre y la madre, con uno o más hijos.
 Familia nuclear monoparental: integrada por uno de los padres y uno o más hijos.
 Otro tipo de familia es la famita extensa que esta integrada por una pareja o uno de sus miembros, con o sin hijos, y por otros miembros, parientes o no parientes.
 El concepto de la familia extensa puede aludir a diferentes aspectos. De tal modo, este tipo de familia puede en algún sentido, compartir características similares con tu propia familia, aunque en otros aspectos, las diferencias sean notables.
 La familia extensa tiene diferentes significados:
 Por un lado el término familia extensa se lo utiliza como sinónimo de familia consanguínea. Por otra parte, alude a una red de parentesco que tiene una extensión que trasciende el grupo familiar primario. En tercer lugar la familia extensa alude a una estructura de parentesco que vive en un mismo lugar y se conforma con miembros paténtales de diferentes generaciones.
 La familia extensa tiene además las siguientes características:
 En este tipo de familia existe una red de afines, que tiene una participación como comunidad cerrada.  Incluye a padres, hijos, hermanos de los padres con sus propios hijos, abuelos, tíos, bisabuelos (generaciones ascendentes).
 Puede llegar a abarcar parientes no sanguíneos como por ejemplo, los medios hermanos, los hijos adoptivos o putativos. Existen culturas en las que la familia extensa es una forma básica de unidad familiar. Allí sucede que cuando una persona transita su desarrollo hacia la adultez no hay necesariamente una separación de sus padres o parientes. Al crecer, la persona pasa a integrar los ámbitos más amplios de los adultos sin separarse de la comunidad.
 Familia extensa biparental: integrada por el padre y la madre, con uno o más hijos, y por otros parientes.
 Familia extensa monoparental: integrada por uno de los miembros de la pareja, con uno o más hijos, y por otros parientes.
 Familia extensa amplia (o familia compuesta): integrada por una pareja o uno de los miembros de esta, con uno o más hijos, y por otros miembros parientes y no parientes.
 Otro tipo de familia e la familia reconstituida (o también llamada ensambladas) es decir, uno de los padres vuelve a formar pareja, luego de una separación o divorcio, donde existía a lo menos un hijo de una relación anterior.
 Las familias ampliadas o reconstituidas están dejando de ser un modelo alternativo. En Estados Unidos ya es la forma de convivencia predominante, ya que incluye a cerca de 60 por ciento de los hogares.
 Se trata de grupos familiares nuevos compuestos por una pareja, sus hijos y los hijos nacidos de relaciones anteriores. En algunos casos la convivencia es permanente y en otros se limita al sistema de "tiempo compartido", es decir, días de semana con uno de los padres biológicos y fines de semana y vacaciones con el otro, incluidos nuevos cónyuges y sus respectivos hijos, que a su vez pueden tener otros hermanos.
 La Familia reconstituida más antigua, la de toda la vida, es la que proviene la figura del padrastro o madrastra.
 Existe además otro tipo de familia, llamada familia adoptiva. Para entender este tipo de familia debemos entender primero lo que es adopción; que se define como: Un proceso que establece un compromiso emocional y psicológico, por parte de los adultos, con el fin de establecer un vínculo  afectivo con el, menor, que se construye a través de la convivencia diaria, el cariño y amor. Dado este concepto se puede decir que la familia adoptiva es aquella que acoge a un menor por medio del proceso de adopción, estableciendo con este o estos una relación estable y duradera basada en los principios del amor.
2.3.  HERMANOS.
 Así como hay tipos de familias también hay tipos de hermanos, no es lo mismo nacer el primero que el último en la familia. Los padres no tienen la misma edad y la relación que se establece entre hermanos también es distinta. Estos son los rasgos que caracterizan los hijos según el lugar que ocupan en la fratría.
 Los padres no tratan a los hijos por igual. Cada uno recibe un trato diferente porque  van cambiando en las diferentes etapas de la vida y porque los hijos también son diferentes. Las expectativas que los padres tienen de cada uno de ellos, la relación con los hermanos influye en su personalidad. Así, se ha podido demostrar que el lugar que cada uno ocupa en la fratría hace que desarrolle rasgos de carácter específicos.
 El primogénito. Si todos los hijos despiertan ilusión, este más que ninguno. Por algo es el primero. El primogénito recibe muchos estímulos. Al no tener hermanos, su modelo son sus padres y esto tiene consecuencias sobre su personalidad: será más tradicional, responsable, conformista y, según algunos autores, más ambicioso. Los primogénitos son también los que más acusan la llegada del hermano y los celos pueden llegar a ser problemáticos si los padres no ayudan a superarlos. En la edad adulta, son los que suelen responsabilizarse del cuidado de los padres ancianos y cuando éstos desaparecen, encargarse de mantener la familia unida.
 El segundo y los de en medio. Por un lado, pueden sentir celos del apoyo y respaldo que recibe el mayor y por otro, deben ocuparse del hermano pequeño. Suelen ser los más independientes pero también son rebeldes e inconformistas. Para llamar la atención, tienen que destacar por habilidades propias y el primogénito es un rival de peso. No siempre es fácil hacerse notar cuando no eres el mayor ni tampoco el más pequeño. Por eso, se dice que son los más creativos y que a menudo, se esfuerzan en ayudar a los más débiles.
 El pequeño. Es el más mimado y protegido de la fratría. También se le suele utilizar para doblegar a los padres por sus propios hermanos. Los mimos que reciben en la niñez les convierten con frecuencia en adultos cariñosos y muy empáticos.
 El hijo único. Comparte muchos rasgos con el primogénito: es responsable, tradicional, poco arriesgado, conservador. Crecer en un mundo de adultos le convierte en un niño precoz, sobre todo en el habla. Su vocabulario es extenso y sus temas de conversación poco habituales en un niño. Si los padres no tienen la precaución de rodearle de otros niños, se puede convertir en una persona retraída y con pocas habilidades para las relaciones sociales. Se siente a gusto en las distancias cortas, privilegia las relaciones íntimas. Suele ser exigente consigo mismo porque las expectativas de sus padres son elevadas y esta situación le puede llevar a angustiarse. En casa, no tiene con quién medirse y a veces, se siente inseguro. Por otra parte, como suele conseguir lo que desea, se puede volver caprichoso, con poca capacidad para aguantar la frustración. Suele ser un amigo fiel y entregado.
 Los años influyen mucho en el desarrollo y crecimiento entre hermanos.
 Cuando la diferencia de edad entre dos hermanos es inferior a 18 meses, la relación entre ellos se asemeja a la de dos gemelos: mucha intimidad, complicidad y dependencia y pocos sentimientos de rivalidad. En cambio, a partir de 7 años entre un nacimiento y otro, tendremos casi dos hijos únicos en casa. Eso no mermará el afecto que puedan sentir el uno para el otro. Pero compartirán pocas vivencias y aficiones.

Lectura 3

FAMILIAS DISFUNCIONALES: 
  CARACTERISTICAS
 La familia es el lugar en donde los seres humanos aprenden mucho sobre sí mismos y también es el lugar en donde se reflejan las crisis que vive la sociedad. De lo que recibimos en nuestra familia depende en gran parte el grado de nuestra salud emocional. Las familias son sistemas sociales, y, como ocurre en todo sistema, siguen reglas propias. Las reglas de cada familia nos dan la pauta para saber si es una familia funcional o disfuncional. Se clasifica según el tipo de relaciones que existen entre los diferentes miembros que la integran. Si los miembros son individualmente sanos y sus relaciones son buenas, la familia será funcional. Aquí la relación más importante es la del matrimonio. Si el matrimonio es sano y funcional la familia será una familia con las mismas características y viceversa.
 Una familia disfuncional consiste en un núcleo social o célula social donde el desarrollo del potencial de sus integrantes se ve afectado negativamente, debido a relaciones o situaciones conflictivas en esta célula.
 Las familias disfuncionales mantienen muchos secretos. Se ha dicho que las familias están enfermas en proporción a los secretos que guardan. Esto sucede porque no se puede trabajar para quitar algo que está oculto. Sólo sacando a la luz cada situación es que podemos superarla. Los secretos son aquellas cosas de las cuales estamos avergonzados: suicidios, adulterios, fraudes, abortos, adicciones, etcétera. Es inobjetable que todo lo que se mantiene oculto tiene poder sobre nosotros, porque genera defensas inconscientes. No se puede sanar lo que no se conoce, ni tampoco lo que no se acepta. Tenemos aquí la causa de que lleguen a perpetuarse patrones enfermos por generaciones. La única forma de acabar con estos aspectos disfuncionales es sacarlos a la luz delante de las personas adecuadas y pedir ayuda.
 Las reglas de la familia disfuncional, según psicólogos son:
   Control. Debemos controlar los sentimientos y el comportamiento en todo momento. Este es el mecanismo de defensa más importante.
   Perfeccionismo. Tenernos que hacer todo "bien". El miedo de no cumplir lo que se espera de nosotros es la motivación principal. Se vive pendiente de la imagen.
   Culpabilizar. Cuando las cosas no salen como las planeamos nos culpamos o culpamos a los otros. Esto mantiene el equilibrio de la familia disfuncional cuando no sirve el control.
   No se puede hablar. Esta regla prohíbe la libre expresión de cualquier sentimiento, necesidad o deseo. Nadie habla de su soledad ni de sus problemas.
   No se pueden cometer errores. Los errores implican vulnerabilidad. Esto no se permite y hay que encubrir toda falta a como dé lugar, para no ser objeto de crítica.
   No se puede confiar. No debemos esperar nada de las relaciones con los demás. Las personas no son confiables. Ni los padres ni los hijos tienen satisfechas sus propias necesidades. El círculo de la desconfianza se perpetúa.
 A estas reglas podemos agregar lo que se llama "pedagogía venenosa". Son las reglas que se detecta en las familias disfuncionales:
   Los adultos son los dueños del niño dependiente.
   Ellos determinan en forma absoluta (como si fueran Dios) lo que está bien y lo que no.
   Cuando los padres se enojan, los niños son los responsables.
   Los padres siempre deben ser protegidos en su imagen.
   Los sentimientos afirmativos del niño son una amenaza para el adulto y hay que evitarlos.
   La voluntad del niño debe ser "domada" cuanto antes.
 La "pedagogía venenosa" se llama así, porque acaba con la autoestima del niño y con su espontaneidad, a la vez que justifica los abusos de los padres.
 Otra de las características de la familia disfuncional es que no se viven las cinco libertades del ser humano.
   La libertad de ver y percibir, de pensar, la libertad de sentir, la libertad de desear y escoger y la libertad de imaginar.
 Estas libertades suponen la aceptación y la integración real de la persona y por eso se dan en un clima de buena comunicación. La comunicación adecuada es otro de los elementos básicos de la familia funcional.
 Cuando la familia es disfuncional, los individuos que la forman son iniciados desde muy temprana edad en la adicción a través de los estilos de relación que en este sistema se van creando.
 Como resultado de esta disfuncionalidad, es que se pueden explicar en parte fenómenos como el alcoholismo, la violencia intrafamiliar, la drogadicción y la delincuencia. Disfuncional se refiere literalmente a "que no funciona", y no se refiere a una determinada estructura, ya que en la actualidad hay muchas formas de familia, las cuales pueden llegar a ser todas funcionales (solo una madre o un padre con su hijo, unión de parejas divorciadas con sus propios hijos, etc.)
 En el momento que las cualidades de grupo que conforma a la familia restringen las capacidades de crecimiento y desarrollo de sus miembros, ya se habla de una disfuncionalidad, en términos de sus necesidades materiales, intelectuales y afectivas. O sea en una familia sana y funcional, sus integrantes deben sentirse y tener la posibilidad de realización, de relacionarse con los demás, poder expresarse mostrando afecto y empatía.
FAMILIA FUNCIONAL Y DISFUNCIONAL
1 - Características de una Familia Funcional y Sana
   * Cada miembro es respetado por su individualidad y posee el mismo valor como persona
   * Cada miembro es motivado a desarrollarse como un individuo único. Los miembros pueden ser diferentes uno de otro y no son presionados a conformarse.
   * Los padres hacen lo que dicen y son consistentes.  Son buenos modelos a seguir.
   * La comunicación es directa, y se motiva la honestidad entre los miembros.
   * Se enseña a los miembros a desarrollar y expresar sus sentimientos, percepciones, necesidades, etc.
   * Cuando se presentan problemas, se discuten y se desarrollan soluciones.
   * Problemas mayores tales como alcoholismo, compulsiones o abuso son reconocidos y tratados.
   * Los miembros pueden satisfacer sus necesidades dentro de la familia.
   * Los roles familiares son flexibles.
   * Las reglas familiares son flexibles, pero se espera responsabilidad.
   * La violación de los derechos o valores de otros causa culpabilidad. Los miembros se responsabilizan por su comportamiento personal y sus consecuencias.
   * Se motiva el aprendizaje; los errores se perdonan y son vistos como parte del proceso de aprendizaje.
   * La familia no está completamente cerrada en sus interacciones internas, ni está completamente abierta al mundo exterior.
   * La familia apoya a cada miembro individual.
   * Los padres no son infalibles ni todo poderosos; negocian y son razonables en sus interacciones.
2 - Características de una Familia Disfuncional y No Sana
   * Los miembros no son respetados como individuos únicos y de igual valor que los otros miembros.
   * Los miembros son desalentados de ser únicos o diferentes de otros en la familia. Con frecuencia se requiere conformidad.
   * Los padres no dan seguimiento y son inconsistentes. No son buenos modelos a seguir.
   * Se desalienta tanto la comunicación como la honestidad. Prevalecen la negación y el engaño.
   * Cuando se presentan problemas, se mantienen escondidos, y al miembro con el problema se le avergüenza para que mantenga silencio. Los problemas mayores se niegan y de esta manera permanecen sin resolver. Se alienta a los miembros a mostrar una buena cara al mundo.
   * Las necesidades de los miembros no se satisfacen dentro de la familia. Se desalienta el pedir favores o satisfacer necesidades.
   * Los roles familiares son rígidos e inflexibles.
   * Las reglas familiares son rígidas y las infracciones o son ignoradas o castigadas severamente. Las respuestas son inconsistentes.
   * Los miembros son culpados y avergonzados continuamente; no se responsabilizan fácilmente por su comportamiento personal y sus consecuencias.
   * Los errores son criticados severamente. Se espera que los miembros siempre estén "en lo correcto" o "sean perfectos". No se enseña a los miembros -deben aprender solos y esperar la crítica si no hacen las cosas correctamente.
   * La familia es abierta en extremo en las interacciones internas de los miembros o cerrada en extremo al mundo exterior.
   * La familia apoya inconsistentemente a los miembros individuales; sin embargo, se espera en todo momento el apoyo individual a la familia.
   * Los padres son infalibles y todo poderosos. Enseñan al niño que ellos siempre están en control y no deben ser cuestionados. Los niños no tienen el derecho a no estar de acuerdo.
4 - FAMILIA FUNCIONAL
La familia funcional presenta las siguientes características:
Límites: La función de estos, es marcar una diferenciación entre los subsistemas y su definición es fundamental para el buen funcionamiento de la familia. Existen buenos límites generacionales cuando los padres se comportan como padres y los hijos como hijos. La claridad de los límites es un parámetro muy útil en la valoración del funcionamiento familiar. Aquí existe entre sus miembros lealtad suficiente para mantenerlos unidos con flexibilidad a pesar de las diferencias individuales, se estimula el desarrollo personal y se respeta la autonomía. Se pueden diferenciar estos límites en tres tipos:
Límites o Fronteras Externas, claras y permeables, lo cual permite que la familia y sus miembros puedan intercambiar información con otros sistemas sociales, al mismo tiempo que desarrollen su sentido de pertenencia.
Límites o Fronteras entre subsistemas, claras, de modo que se puedan llevar a cabo las funciones específicas de cada subsistema, al mismo tiempo que se fortalece la jerarquía y se transmiten las reglas de socialización.
Límites o Fronteras Individuales bien definidas, de tal manera que cada uno de los miembros de la familia llegue a desarrollar un sentido propio de individuación y autonomía, para desenvolverse en el mundo exterior, al mismo tiempo que perciban a los demás como fuentes de apoyo y aceptación. Donde no se limite la independencia, ni haya una excesiva individualidad.
La Jerarquía deberá estar en los padres o tutores, los cuales tendrán la función de brindar un ambiente de seguridad a sus hijos. Además, deberá ser clara y consistente a fin de evitar problemas entre los diferentes miembros que integran cada subsistema familiar. En este indicador debe de analizarse la jerarquía o distancia generacional que puede darse de una manera horizontal (cuando se tiene el mismo poder) o de una manera vertical (cuando hay diferentes niveles de jerarquía). En la relación de esposos debe de existir un sistema de jerarquía horizontal y en la relación de padre-hijos debe de ser vertical. (Esto mientras exista la tutela de los padres) La distribución funcional de la autoridad requiere que ésta quede bien definida en cada contexto de la vida familiar. Lo deseable es que la jerarquía más alta sea compartida flexiblemente por los padres en las proporciones que ellos decidan.
Los Roles tendrían que presentar una adecuada fluidez y capacidad para el intercambio de funciones, así como un genuino deseo de compartir algunas de ellas. Aquí las tareas o roles asignados a cada miembro están claros y son aceptados por éstos. Es necesario que exista flexibilidad y complementariedad de roles o sea, que los miembros se complementen recíprocamente en el cumplimiento de las funciones asignadas y éstas no se vean de manera rígida.
La funcionalidad de los roles depende de su consistencia interna, la cual existe si cada miembro se ve a sí mismo como lo ven los demás y hay acuerdo sobre lo que se espera de él. Se requiere que sean suficientemente complementarios para que funcione bien el sistema, es importante que faciliten el funcionamiento del grupo y que sean aceptados y actuados de común acuerdo, que haya flexibilidad en su asignación de manera que se puedan realizar ajustes periódicos en caso necesario como sucede ante los cambios ambientales (tareas del desarrollo: “Ciclo vital familiar” y de enfrentamiento o crisis familiares no transitorias o paranormatívas).
La Comunicación clara, coherente, directa y asertiva tendría que ser la norma dentro de la familia, de manera que permitiera la negociación y resolución de problemas, además de brindar un marco para el desarrollo de la capacidad necesaria para lograr un equilibrio entre la proximidad y la distancia. Para el correcto desempeño de los roles y la realización de las tareas propias de la vida de la familia se requiere de la comprensión mutua, es decir, que los mensajes intercambiados sean claros, directos y suficientes y quienes los reciben lo hagan con apertura y buena disposición para evitar distorsiones. Es decir, una comunicación funcional es a la vez clara, específica y honesta. Una familia funcional se diferencia de otra disfuncional en el manejo que hace de sus conflictos, no en la presencia o ausencia de estos.
Las Reglas serían, en su mayor parte, explícitas y renegociadas a medida que la familia pasa a través de las diversas etapas del ciclo vital, de manera que permitan el desarrollo familiar y la individuación de sus miembros.
Las Coaliciones, éstas no se presentarían en una familia funcional.
Las Alianzas de tipos inflexibles o rígidos tampoco se presentan en una familia funcional.
La Flexibilidad o Adaptabilidad que garantizan el desarrollo y coevolución de sus miembros, al mismo tiempo les da un sentido de pertenencia y estabilidad ante los problemas internos y externos a los que se va enfrentando. Los dos tipos de tareas del desarrollo (ciclo vital familiar y de enfrentamiento o crisis familiares no transitorias o paranormatívas) requieren en gran medida de la capacidad de adaptación, ajuste y equilibrio de la familia para lograr que ésta sea capaz de desarrollarse y enfrentar los momentos críticos de una manera adecuada y mantener el equilibrio en sus miembros. No se puede hablar de funcionalidad familiar como algo fijo y estable, sino como un proceso móvil en ajuste constante.
Esta dimensión se encuentra íntimamente relacionada con la comunicación y permea todas las facetas de la estructura familiar. Se requiere de flexibilidad para respetar las diferencias individuales y facilitar la adaptación del sistema ante las demandas de cambio,
RESUMEN: En este trabajo se hace un análisis de los principales indicadores del funcionamiento familiar y la importancia de éste para un estado adecuado de salud en la familia y sus miembros, y se hace énfasis en la necesidad de un enfoque sistémico a la hora de estudiar los problemas de la familia y su interacción recíproca. Se exponen algunos de los indicadores que nos permiten valorar el funcionamiento familiar.
 Mediante este trabajo queremos hacer un enfoque de la familia partiendo del criterio de funcionalidad de ésta, al considerar el hecho de que una familia con un funcionamiento adecuado, o familia funcional, puede promover el desarrollo integral de sus miembros y lograr el mantenimiento de estados de salud favorables en éstas. Así como también que una familia disfuncional o con un funcionamiento inadecuado, debe ser considerada como factor de riesgo, al propiciar la aparición de síntomas y enfermedades en sus miembros.
Para reafirmar este criterio queremos apoyarnos en el concepto de salud brindado por la OMS donde se concibe ésta no sólo como ausencia de síntomas sino también el disfrute de un bienestar psicológico y social.
Para poder hablar de estado de salud adecuado es necesario tener en cuenta el modo de vida del individuo y por tanto, sus condiciones y su estilo de vida. Por lo general, el hombre pertenece, vive y se desarrolla dentro del grupo social primario denominado "familia" y de ahí que consideramos muy importante también para su salud, su modo de vida familiar.2
La familia como grupo social debe cumplir 3 funciones básicas que son: la función económica, la biológica y la educativa, cultural y espiritual3 y es precisamente éste uno de los indicadores que se utilizan para valorar el funcionamiento familiar, o sea, que la familia sea capaz de satisfacer las necesidades básicas materiales y espirituales de sus miembros, actuando como sistema de apoyo.
Sin embargo, para hacer un análisis del funcionamiento familiar, creemos necesario verlo con una perspectiva sistémica, pues la familia es un grupo o sistema compuesto por subsistemas que serían sus miembros y a la vez integrada a un sistema mayor que es la sociedad.
El nexo entre los miembros de una familia es tan estrecho que la modificación de uno de sus integrantes provoca modificaciones en los otros y en consecuencia en toda la familia. Por ejemplo: la enfermedad de uno de sus miembros altera la vida del resto de los familiares quienes tienen que modificar su estilo de vida para cuidar al familiar enfermo.
Concebir a la familia como sistema implica que ella constituye una unidad, una integridad, por lo que no podemos reducirla a la suma de las características de sus miembros,5 o sea, la familia no se puede ver como una suma de individualidades, sino como un conjunto de interacciones. Esta concepción de la familia como sistema, aporta mucho en relación con la causalidad de los problemas familiares, los cuales tradicionalmente se han visto de una manera lineal (causa-efecto) lo cual es un enfoque erróneo, pues en una familia no hay un "culpable", sino que los problemas y síntomas son debidos precisamente a deficiencias en la interacción familiar, a la disfuncionalidad de la familia como sistema. El funcionamiento familiar debe verse no de manera lineal, sino circular, o sea, lo que es causa puede pasar a ser efecto o consecuencia y viceversa. El enfoque sistémico nos permite sustituir el análisis causa-efecto por el análisis de las pautas y reglas de interacción familiar recíproca, que es lo que nos va a permitir llegar al centro de los conflictos familiares y por tanto a las causas de la disfunción familiar.
Siempre cuando aparece un síntoma, como podría ser la enuresis en un niño o la descompensación de una enfermedad crónica, este puede ser tomado como un indicador de una disfunción familiar y hay que ver al paciente no como el problemático, sino como el portador de las problemáticas familiares.6
A la hora de hablar de funcionamiento familiar encontramos que no existe un criterio único de los indicadores que lo miden. Algunos autores plantean que la familia se hace disfuncional cuando no se tiene la capacidad de asumir cambios, es decir, cuando la rigidez de sus reglas le impide ajustarse a su propio ciclo y al desarrollo de sus miembros. Otros autores señalan como características disfuncionales la incompetencia intrafamiliar y el incumplimiento de sus funciones básicas.7
De manera general recomendamos como indicadores para medir funcionamiento familiar los siguientes:
   1. Cumplimiento eficaz de sus funciones: (económica, biológica y cultural-espiritual).
   2. Que el sistema familiar permita el desarrollo de la identidad personal y la autonomía de sus miembros: Para hacer un análisis de este indicador hay que tener en cuenta los vínculos familiares que intervienen en la relación autonomía -pertenencia. En muchos casos familiares, para mostrar lealtad, hay que renunciar a la individualidad y este conflicto se puede ver tanto en las relaciones padre -hijo, como en las de pareja o sea generacionales e intergeneracionales.
Cuando la familia exige una fusión o dependencia excesiva entre sus miembros limita la superación y realización personal e individual de éstos, pero por el contrario, cuando la relación familiar es muy abierta y defiende mucho la individualidad, tienden a anularse los sentimientos de pertenencia familiar.8 Para que la familia sea funcional hay que mantener los "límites claros" (fronteras psicológicas entre las personas que permiten preservar su espacio vital) de manera tal que no se limite la independencia, ni haya una excesiva individualidad para poder promover así el desarrollo de todos los miembros y no se generen sentimientos de insatisfacción o infelicidad.
   3. Que en el sistema familiar exista flexibilidad de las reglas y roles para la solución de los conflictos: Aquí hay que analizar los vínculos familiares que intervienen en la relación asignación-asunción de roles, o sea, aquellas pautas de interacción que tienen que ver con lo que se debe y no se debe hacer y con las funciones, deberes y derechos de cada miembro del grupo familiar.
Se considera una familia funcional cuando las tareas o roles asignados a cada miembro están claros y son aceptados por éstos. Es importante también para que la familia sea funcional que no haya sobrecarga de rol que puede ser debido a sobre exigencias, como podría ser en casos de madres adolescentes o de hogares monoparentales y también se deben a sobrecargas genéricas o por estereotipos genéricos que implican rigidez en cuanto a las funciones masculinas y femeninas en el hogar.
Otra condición necesaria para que funcione adecuadamente la familia es que exista flexibilidad o complementariedad de rol o sea, que los miembros se complementen recíprocamente en el cumplimiento de las funciones asignadas y éstas no se vean de manera rígida.
También en este indicador debe analizarse la jerarquía o distancia generacional que puede darse de una manera horizontal (cuando se tiene el mismo poder) o de una manera vertical (cuando hay diferentes niveles de jerarquía).10 Por ejemplo, en la relación matrimonial debe existir un sistema de jerarquía horizontal y en la relación padre-hijos debe ser vertical (cuando se encuentra bajo la tutela de los padres).
La familia se hace disfuncional cuando no se respeta la distancia generacional, cuando se invierte la jerarquía, (por ejemplo: la madre que pide autorización al hijo para volverse a casar) y cuando la jerarquía se confunde con el autoritarismo.
   4. Que en el sistema familiar se dé una comunicación clara, coherente y afectiva que permita compartir los problemas: Cuando hablamos de comunicación distorsionada o disfuncional, nos referimos a los dobles mensajes o mensajes incongruentes o sea, cuando el mensaje que se trasmite verbalmente no se corresponde o es incongruente con el que se trasmite extra verbalmente o cuando el mensaje es incongruente en sí mismo y no queda claro.
Por lo general, cuando en la comunicación hay dobles mensajes es porque hay conflictos no resueltos, por lo que las dificultades en la comunicación pueden verse más bien como consecuencia de las disfunciones entre otros vínculos familiares, como las reglas, roles, jerarquías, etc., aunque no se debe olvidar que todas ellas funcionan de manera circular.
   5. Que el sistema familiar sea capaz de adaptarse a los cambios: La familia funciona adecuadamente cuando no hay rigidez y puede adaptarse fácilmente a los cambios. La familia es un continuo de equilibrio-cambio. Para lograr la adaptación al cambio, la familia tiene que tener la posibilidad de modificar sus límites, sus sistemas jerárquicos, sus roles y reglas, en fin, de modificar todos sus vínculos familiares, pues no son independientes unos de otros. Consideramos que este indicador de funcionamiento o sea, la capacidad de adaptación es uno de los más importantes, no sólo porque abarca todo el conjunto de vínculos familiares, sino también por el hecho de que la familia está sometida a constantes cambios porque tienen que enfrentar constantemente 2 tipos de tareas que son las tareas de desarrollo (son las tareas relacionadas con las etapas que necesariamente tiene que atravesar la familia para desarrollarse a lo cual se le denomina "ciclo vital") y las tareas de enfrentamiento (que son las que se derivan del enfrentamiento a las llamadas crisis familiares no transitorias o paranormativas).
Ambos tipos de tareas requieren en gran medida de la capacidad de adaptación, ajuste y equilibrio de la familia para lograr que ésta sea capaz de desarrollarse y enfrentar los momentos críticos de una manera adecuada y mantener el equilibrio psicológico de sus miembros.
Para concluir queremos enfatizar que no se puede hablar de funcionalidad familiar como algo estable y fijo, sino como un proceso que tiene que estarse reajustando constantemente.  Si la familia establece estrategias disfuncionales ante las situaciones de cambio, como la rigidez y la resistencia, esto provoca una enquistación de los conflictos y por tanto, comienzan a aparecer síntomas que atentan contra la salud y el desarrollo armónico de sus miembros.
Por lo tanto, la principal característica que debe tener una familia funcional es que promueva un desarrollo favorable a la salud para todos sus miembros, para lo cual es imprescindible que tenga: jerarquías claras, límites claros, roles claros y definidos, comunicación abierta y explícita y capacidad de adaptación al cambio.
        FAMILIAS DISFUNCIONALES:
Las familias cumplen un rol determinante a la hora de la formación de la personalidad de una persona y fundamentalmente de la solidez de el autoestima.
Las creencias con que uno niño se forma dentro de ellas se da por la forma en que fueron criados dentro de las mismas.
Algunas reglas paternas causan en los niños vergüenza y culpa. El psicólogo Gersen Kaufman, define a la vergüenza como: “Una enfermedad del alma. La más estremecedora experiencia que el ego, puede sentir como humillación o cobardía o como un sentimiento de derrota para enfrentar con éxito los retos. La vergüenza es una herida que se siente desde el interior, separándonos de nosotros mismos y de los demás.”
Según este autor la vergüenza es la responsable de la mayoría de los estados internos perturbados que niegan la vida plena humana.
        La vergüenza se encuentra en el corazón de nuestra herida y difiere enormemente del sentimiento de culpa. La culpa dice: he hecho algo malo; la vergüenza dice: hay algo malo en mí. La culpa dice: he cometido un error; la vergüenza dice: soy un error. La culpa dice: lo que hice no estuvo bien; la vergüenza dice: no soy bueno/a.
El sentimiento de vergüenza a través del abandono. Nuestras reglas educativas avergüenzan a los niños a través de distintos grados de abandono. Los padres abandonan a sus hijos de las siguientes maneras:
Cuando los abandonan real y físicamente.
Cuando los padres fallan al modelar sus propias emociones y fracasan al reafirmar las expresiones emotivas de los hijos.
Cuando los padres no cubren adecuadamente las necesidades de dependencia necesaria para el desarrollo de sus hijos.
Cuando los padres abusan de sus hijos física, sexual, emocional o espiritualmente.
Cuando los niños son utilizados para satisfacer necesidades de dependencias no resueltas por los padres.
Cuando los hijos son utilizados para mantener el matrimonio de sus padres.
Cuando los padres niegan y ocultan sus secretos vergonzosos para mantener cierto equilibrio en la familia.
Cuando los padres no dedican suficiente, tiempo, atención y dirección a sus hijos.-
Cuando los padres actúan desvergonzadamente.
Un hecho observable en las familias disfuncionales es que forman parte de un proceso multigeneracional. Los individuos disfuncionales se casan con otros individuos disfuncionales, provienen de familias disfuncionales y así el círculo continua. Las familias disfuncionales crean individuos disfuncionales que a la vez generan otras familias disfuncionales.
Veamos cuales son los puntos importantes de las familias disfuncionales:
Decepción y negación: niegan sus problemas y por lo mismo los problemas nunca se resuelven. También niegan a sus miembros las libertades.
Imposibilidad de intimidad: cuando hay un vacio de intimidad en familias disfuncionales, este vacio contribuye a la disfunción familiar. Esto se conoce con el nombre de desorden del Yin y el Yan.
Se basan en la vergüenza: Los padres han interiorizado sus sentimientos de vergüenza y actúan desvergonzadamente frente a sus hijos. Generalmente los hijos de estas familias se sienten avergonzados.
Formación de roles rígidos y estáticos: los roles se crean por la necesidad del sistema familiar. Los niños renuncian a sus propias necesidades para satisfacer las necesidades del sistema.
Una masa indiferenciada de egos: los miembros de una familia disfuncional tienen límites permeables, los límites no se respetan, los límites se invaden unos a otros, más que relacionarse se enredan. Si la madre es temida, todos la temen.
Necesidades sacrificadas en aras del sistema: los miembros de una familia disfuncional no pueden satisfacer sus necesidades. Las necesidades individuales son puestas de lado para satisfacer las necesidades del sistema familiar. Casi siempre existe cierto grado de enojo y depresión en los miembros de una familia así. Las diferencias individuales se sacrifican para satisfacer los requerimientos de la familia. En las familias disfuncionales el individuo existe para la familia. Resulta difícil abandonar una familia disfuncional.
Comunicación conflictiva y confluente: utilizan el conflicto abierto o la confluencia (acuerdan no estar en desacuerdo) con un estilo de comunicación. En muy rara ocasión logran establecer contacto verdadero.
Irrevocabilidad de las reglas: en las familias que presentan disfunción las reglas no cambian y son rígidas. La pedagogía ponzoñosa ayuda a establecer estas reglas.
Las reglas dominantes de un sistema disfuncional son: el control, el perfeccionismo, el culpar a los demás, negación de libertades, el silencio tácito, sordera selectiva, la repetición (tener las mismas discusiones y problemas una y otra vez), la desconfianza. Omisiones. Secretos abiertos.
Los secretos familiares son parte de las mentiras que mantienen a un sistema familiar estático. Estos secretos son abiertos, pues aunque todos saben lo que pretenden no saber, omiten hablar de ello. No existen posibilidades de cambio en un sistema familiar cerrado.
Todos intentan controlar la angustia que los controla y para ello asumen un rol familiar. Sin embargo entre mas se atienen a ese rol, menos cambios se reflejan en el sistema.. El proverbio francés: Plus ça change plus c’est la même chose (Entre mas cambian las cosas más permanecen iguales, resume bastante bien al dilema que se enfrenta un sistema familiar cerrado).
Adquisición de una voluntad absolutista y grandiosa.
La mayor catástrofe a la que se enfrentan los miembros de una familia disfuncional es a la perdida de una voluntad sana. Cuando la voluntad se inhabilita, las personas pierden la libertad. El control es un producto de la voluntad inhabilitada. Al no ventilar los asuntos, al no hablar las cosas, los sentimientos se congelan y contaminan la inteligencia emocional de los individuos. Cuando la fuerza de voluntad se lleva a los extremos (querer por querer) las personas adquieren comportamientos caóticos e impredecibles.
Límites perdidos: En un afán de mantener el sistema familiar funcionando los individuos renuncian a sus límites personales. Renunciar a los límites personales es equivalente a renunciar a la propia identidad. Las familias disfuncionales carecen de límites.
Y como es una familia sana?
Una familia sana es aquella en la que sus miembros y las relaciones que estos sostienen con los demás miembros de la familia son completamente funcionales. Los miembros familiares como todos los seres humanos disponen de un potencial humano que les permite satisfacer sus necesidades individuales y colectivas mediante la cooperación y la individualización.
Una familia funcional es la tierra fértil que permite que los individuos se transformen en seres humanos maduros, ya que:
La familia es la unidad de supervivencia y crecimiento. La familia satisface las necesidades emocionales de sus miembros, logrando un balance entre autonomía y dependencia, entre sociabilidad y sexualidad. Una familia sana permite el crecimiento y el desarrollo de todos sus miembros, incluyendo a los padres. Es en la familia donde los individuos obtienen una autoestima sólida. La sociedad solo puede perdurar basándose en la familia, pues es en ella principalmente donde los individuos aprenden a socializar. En el seno de la familia se forman el carácter y los valores morales. Las personas maduras desarrollan en el interior de las familias.
Madurez: La auto diferenciación es el primer componente de la teoría de Bowen. Una persona madura es aquella que ha logrado diferenciarse de los demás, ha logrado establecer con claridad los límites personales y cuenta con una buena identidad propia. La persona madura se relaciona de manera significativa, sin fundirse ni fusionarse, con su sistema familiar, esto quiere decir que es una persona emocionalmente libre que puede acercarse a su familia sin ser absorbida por ella no sentir rabia al respecto, o puede alejarse sin sentir culpa.
La auto diferenciación y la autoestima se desarrollan con el tiempo.